La alopecia es el motivo estético de mayor preocupación en los hombres, pero a pesar de que en ellos es más visible, también mujeres de todas las edades sufren este problema. La calvicie tiene tratamiento y los expertos recomiendan iniciarlo cuanto antes, ya que se obtienen mejores resultados tanto a la hora de frenar la caída, como de conseguir que el cabello vuelva a crecer.
1. Origen de la alopecia
2. Causas
3. Cuestión de sexo
3.1. Hombres
3.2. Mujeres
4. Tratamientos
5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia
6. Microinjertos como solución final
7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída
1. Origen de la alopecia
Alopecia. El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae.
El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae. En condiciones normales, cae porque es empujado desde el interior por el cabello nuevo que crece desde la raíz interna del folículo piloso.
El cabello no tiene más de 6 ó 7 años de vida y cuando cae, es sustituido por otro en el mismo folículo piloso. Los especialistas consideran normal una pérdida de hasta 100 cabellos al día, pero el problema se encuentra cuando la sustitución no se lleva a cabo y se produce una disminución en el número de cabellos que tiene la persona.
2. Causas
Según los factores que provocan la caída se pueden distinguir distintos tipo de alopecia. Las causas son muy variadas:
- Estacionales. Existen ciertos momentos del año en los que la caída es más habitual (otoño y principio de verano).
- Fisiológica. Se debe al paso del tiempo.
- Hormonales. Las alteraciones hormonales dan lugar a la alopecia androgenética. Es la principal en hombres pero también afecta a las mujeres en momentos concretos como la pubertad, el embarazo, la menopausia. Se produce una mayor segregación de grasa que obstruye los folículos y entorpecen el desarrollo normal del cabello.
- Alopecia post-parto. Aparece durante los cinco meses posteriores del alumbramiento. Esta caída se recupera, pero con un tratamiento especial se puede evitar que caiga más cantidad y favorece una pronta regeneración.
- Alimenticias. A pesar de llevar una dieta equilibrada puede haber momentos en los que exista un déficit vitamínico o de ciertos minerales básicos para la buena salud del cabello como el hierro y el zinc.
- Estrés. El estrés puede provocar alteraciones hormonales que afecten al cabello. Las preocupaciones también influyen, incluso la de la propia alopecia. Los dermatólogos aseguran que ?cuanta más preocupación por la caída del cabello, más pelo se cae?.
- Problemas de salud subyacentes.
- Tratamientos tumorales con quimioterapia.
- Empleo excesivo de tintes, secadores, planchas de pelo...
3. Cuestión de sexo
En alopecia en hombres y mujeres se presenta de maneras distintas y por motivos diferentes. En el hombre fundamentalmente destaca la alopecia androgenética. En la mujer las causas son múltiples: androgéneticas, alopecia post-parto, las condicionadas por déficit vitamínicos o de algunos minerales, dietas estrictas, estrés... Estas últimas también pueden afectar al hombre pero en menor medida.
3.1. Hombres
Según datos de la Academia Española de Dermatología y Venerología, 2 de cada 10 varones de entre 18 y 25 años presentan alopecia y la prevalencia aumenta con la edad, afectando a la mitad de los hombres mayores de 50 años. La caída del cabello en el hombre tiene un origen androgenéticos en un 90% de los casos. La caída del cabello se produce por un exceso de producción y secreción de grasa, que motiva que se miniaturice el folículo alargando en tiempo la fase de caída y acortando la de crecimiento.
En muchas ocasiones, factores como el estrés, pueden precipitar e incluso acentuar el proceso de la caída masculina. La calvicie en el hombre se manifiesta mediante una pérdida capilar localizada y progresiva. Las entradas en la zona frontotemporal y la coronilla son las manifestaciones más comunes. Existen distintos grados y la mayor efectividad de los tratamientos que se indiquen dependerá de éstos, teniendo en cuenta que cuanto antes comience el tratamiento, mejores resultados se obtendrán.
3.2. Mujeres
Estudios epidemiológicos sitúan la prevalencia de la alopecia femenina en el 40%, con mayor incidencia en el periodo de la menopausia. En las mujeres, la caída del cabello está muy relacionada con el sistema hormonal y sus variaciones (pubertad, maternidad o menopausia).
También influyen factores psicológicos (estrés), una alimentación desequilibrada y carencias de algunos minerales (hierro y zinc) y cambios de estación. A diferencia del caso masculino, en la mujer la caída es difusa y puntual, el cabello se vuelve más fino y el cuero cabelludo puede hacerse visible.
La caída del cabello puede asumirse de distinta manera dependiendo de la personalidad de cada cual. Lo que está claro es que la preocupación cada vez mayor por la estética promueve en hombres y mujeres una reacción dirigida a solucionar el problema, con lo cual, recurren antes a profesionales dermatólogos y aumentan las posibilidades de éxito del tratamiento.
4. Tratamientos
No hay un tratamiento único para paliar la caída capilar. Dada la diversidad de factores que influyen, la herramienta más eficaz es un diagnóstico acertado a partir del cual aplicar un tratamiento individualizado y orientado a las necesidades de cada paciente.
Los tratamientos contra la alopecia están en continua evolución pero lo más importante para el éxito es un buen diagnóstico. Hay que conocer el tipo de alopecia y el momento evolutivo del paciente para indicar el tratamiento más adecuado. La historia clínica, mirar los antecedentes familiares, hacer una buena exploración, analíticas y tricograma serán elementales para escoger la mejor opción terapéutica.
Hace quince años, muchos casos de alopecia no podían ser tratados, pero actualmente han surgido tratamientos de todo tipo (tópicos, sistémicos, quirúrgicos?) muy efectivos que dan solución a este problema.
Los más utilizados son los que se basan en la combinación de minoxidilo al 5% que se administra como loción, y finasterina, por vía oral.
5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia
Varias publicaciones científicas certifican los buenos resultados de la mesoterapia en el tratamiento contra la alopecia. Esta técnica de administración de medicamento a través de vía intradérmica, resulta ser una ayuda terapéutica excelente frente a problemas de calvicie porque fortalece el cabello.
Está indicado para la mayoría de las alopecias masculinas y femeninas, pero no como tratamiento por sí solo, sino como coadyuvante al que se aplique habitualmente en cada caso. Dependiendo del tipo de alopecia, el especialista inyectará pequeñas cantidades de un medicamento u otro, en la zona que se pretenda tratar, en este caso el cuero cabelludo.
La mesoterapia también puede realizarse como tratamiento antiseborreico, de tal manera que mejora las condiciones del cuero cabelludo y disminuye la alopecia cuando se debe a este problema.
El protocolo habitual consiste en una sesión quincenal durante tres meses, seguidas de una mensual durante tres meses más. Un total de nueve sesiones en seis meses. Pasado este tiempo, se hace una valoración de los resultados y se decide la pauta que debe seguirse posteriormente.
6. Microinjertos como solución final
Cuando el resto de tratamientos son insuficientes o fracasan, se recurre al transplante de pelo, que actualmente tiene unos resultados espectaculares porque injerta el cabello de la persona, con el mismo color, forma (ondulación, liso, rizo) e inclinación.
Consiste en extraer una tira de piel con los folículos pilosos de una zona que tenga pelo, se cortan los folículos pilosos de no en uno o de dos en dos y se trasplanta en la zona que se necesite.
A los pocos días del transplante, todos los folículos que se implantan se caen y es a partir del tercer mes cuando empieza a crecer el cabello en la zona. Los especialistas tratan de explicarlo bien para que el paciente no se asuste o piense que el tratamiento ha fracasado.
En Estados Unidos ya está patentado el cultivo de cabello fuera del cuerpo humano. A partir de cabellos de un paciente, se pueden cultivar nuevos cabellos para después implantarlos.
7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída
- Los dermatólogos afirman que cuanto antes se diagnostique y comience el tratamiento contra la caída, más eficaz resultará porque los tratamientos contra la alopecia ofrecen mejores resultados cuanto más joven es la persona afectada.
- Cuidar la alimentación. Hay que intentar mantener una dieta equilibrada que incluya cereales, legumbres verdes, germen de trigo, levadura de cerveza, alimentos todos ellos que contribuyen a prevenir la caída. La dieta mediterránea es la mejor opción.
- Activar la circulación. Masajear el cuero cabelludo reactiva la circulación y favorece la nutrición del cabello.
- Caspa y grasa, son agravantes de la caída del cabello, por lo tanto es imprescindible atacar a estos problemas con productos específicos.
- Lavar el cabello tanto como sea necesario. A una persona que tenga el cabello grasa le hace más daño la grasa acumulada todos los días que la que agresión que le puede hacer el lavado.
- El estrés es un factor dominante en muchos casos de la caída del cabello. El estrés, en ocasiones provoca alteraciones del sueño, lo que afecta directamente a los neurotransmisores fundamentales para el ciclo vital del cabello, que el cerebro genera durante este momento de descanso y que tienen mucho que ver con la salud capilar.
- Para prevenir el envejecimiento prematuro del cabello es necesario utilizar productos preventivos de la caída que ayudan a combatir este envejecimiento de la raíz capilar.
lunes, 25 de febrero de 2008
Soluciones contra la alopecia
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