Adicción al Sexo involucra una amplia variedad de prácticas, Algunas veces un adicto tiene problemas por un comportamiento no tolerado y otras por muchos. Un gran número de adictos sexuales confiesa que el uso insalubre de su sexualidad ha ido en constante progresión. Puede haber comenzado con la adicción a la masturbación, a la pornografía (ya sea impresa o electrónica) o a relaciones, pero a lo largo de los años la adicción ha tomado ribetes peligrosos crecientes.
La esencia de toda adicción es la propia experiencia del adicto a no poder controlar un comportamiento compulsivo, haciendo sus vidas inmanejables. El adicto está fuera de control y experimenta tremenda vergüenza, dolor y sentimiento de odio a si mismo. El adicto desea detener éste proceso, aunque repetidamente falla en sus intentos. La falta de control de la vida de los adictos se aprecia en las consecuencias: pérdida de amistades, dificultades laborales, arrestos, problemas financieros, falta de interés en todo lo que no sea sexual, baja estima y desesperación.
La preocupación sexual demanda grandes cantidades de energía. A medida que crece su adicción le sigue una estructura de comportamiento o rituales, que los conduce a actuaciones compulsivas antisociales, tales como búsqueda de redes pornográficas o la búsqueda de desahogos sexuales en los parques. Cuando ello ocurre se produce una negación de sentimientos seguidos usualmente por desesperación y vergüenza o sentimientos de desesperanza y confusión.
SAA es una sociedad de hombres y mujeres que intercambian sus experiencias, fuerzas, coraje y esperanzas a fin de poder sobreponerse a sus adicciones sexuales y ayudar a otros a recobrarse de su adicción y dependencia sexual.
La membresía está abierta a todas las personas que compartan la firme voluntad de detener su comportamiento sexual adictivo. No existe otro requerimiento.
Los objetivos comunes son llegar a tener una vida sexual sana y ayudar a otros a salir de sus adicciones.
SAA se mantiene sobre la base de las contribuciones voluntarias de sus miembros.
SAA no está afiliada con otros programas de 12 pasos (ver abajo) ni forma parte de otra organización. SAA no soporta, avala o se opone a otras causas y proyectos.
SAA es un programa espiritual basado en los principios y tradiciones de Alcohólicos Anónimos.
Importante: De nuestra Región Latinoamericana solo existe una oficina en Argentina. Pueden abrirse oficinas en cualquier parte del mundo y para ello enviar un email a info@saa-recovery.org
Los 12 Pasos de los Adictos Sexuales Anónimos
Los Adictos Sexuales Anónimos somos un programa de 12 Pasos semejante a los Alcohólicos Anónimos. A continuación, los 12 Pasos de SAA:
Admitimos que éramos impotentes ante nuestra conducta sexual, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuido de Dios, como nosotros lo concebimos.
Sin temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.
Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
Habiendo obtenido un despertar espiritual como el resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros adictos sexuales y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
Test de 12 preguntas para autodiagnóstico
¿Guardas secretos sobre tus actividades sexuales o románticas? ¿Mantienes una vida doble?
2. ¿Tus necesidades te han orillado a tener sexo en sitios o en situaciones o con gente con las que normalmente no te involucrarías?
¿Te sorprendes a ti mismo buscando artículos o escenas sexualmente excitantes en periódicos, revistas u otros medios de comunicación?
¿Te has dado cuenta de que tus fantasías románticas o sexuales causan problemas en tus relaciones o que te impiden enfrentar a tus problemas?
¿Frecuentemente quieres alejarte inmediatamente de una pareja sexual después de tener sexo? ¿Frecuentemente sientes remordimiento, vergüenza o culpabilidad después de un encuentro sexual?
¿Sientes vergüenza de tu cuerpo o de tu sexualidad, de tal manera que evitas tocarte el cuerpo o participar en relaciones sexuales? ¿Temes no tener sentimientos sexuales? ¿Temes ser asexual?
Cada nueva relación, ¿continúa tener los mismos patrones destructivos que te incitaron a romper con la última?
Tus actividades sexuales y románticas, ¿necesitan cada vez mayor variedad y frecuencia sólo para sentir los mismos niveles de excitación y alivio?
¿Te han arrestado alguna vez, o hay peligro de arresto, debido a tus prácticas de voyeurismo, exhibicionismo, prostitución, sexo con menores de edad, llamadas telefónicas obscenas, etc.?
Tu afán de mantener relaciones sexuales o románticas, ¿contradice o interfiere con tus creencias o desarrollo espirituales?
Tus actividades sexuales, ¿incluyen riesgos, amenazas, enfermedades, embarazo, coacción o violencia?
Tu comportamiento sexual o romántico, ¿te ha dejado alguna vez con el sentimiento de una falta total de esperanza, enajenación, o con ganas de suicidarte?
Si contestaste con un «sí» más de una de estas preguntas, te animamos a buscar literatura adicional como recurso, o a asistir a una reunión de Adictos Sexuales Anónimos para mejor evaluar tus necesidades.
Algunas Reflexiones
Incluimos algunas reflexiones sobre la adicción sexual tomadas de un sitio que pese a ser de orientación cristiana nos ha parecido objetivo en el tratamiento de temas sexuales. Ya tratamos en varios lugares de éste sitio la necesidad de encontrar un equilibrio al problema del sexo y de la sexualidad en nuestra sociedad “post moderna” y dijimos que dentro del amplio espectro de opiniones vamos a encontrar “polos”, uno que podríamos denominar conservador y moral, dentro del cual encontramos como fiel exponente a las religiones de raíz Judeocristianas y otro que podríamos denominar liberal y amoral (no inmoral), dentro del cual podemos encontrar posturas genuinas y reacciones extremas a los ambientes excesivamente represivos fomentados a lo largo de siglos por el primer polo. Creemos que muchos de los argumentos de los actores del “Desenfreno” son ciertos, humana y científicamente, pero también creemos que muchos de los argumentos de los actores de la “Represión” son valederos, en particular los pronunciados por sus representantes más dispuestos a escuchar a la otra parte.
Creemos por ejemplo, que la ciencia ha demostrado ya que el ser humano responde a una variedad sexual y que esa variedad sexual tiene polos que van desde la manifestación polar de la sexualidad o heterosexualidad pura al extremo de la desaparición de esa sexualidad polar u homosexualidad. Ni uno ni otro modelo de comportamiento son anormales sino que su abundancia entre la población marca sensibles diferencias estadísticas.
Hoy por hoy, nuestra sociedad es marcadamente heterosexual, en una relación del orden del 90-93% con respecto a un 10-7% de homosexualidad. Ese 8-10% no es para rasgarse las vestiduras ni para iniciar una segregación masiva de la homosexualidad. Al respecto, considero “brutal y primitivo” al pensamiento de una humanidad normal con 100% de heterosexuales y a lo sumo con “vestigios” de homosexualidad que habría que erradicar. Tampoco me parece apropiado la apología de la homosexualidad, planteando que la homosexualidad es no-solo normal sino un estado superior o exquisito de la humanidad o un modelo al que la humanidad tiende. No olvidemos que el ser humano es un ser vivo altamente evolutivo y que los cambios evolutivos son cuando menos de micro paso “decamilenario”, es decir, se puede observar pequeños cambios en períodos del orden de la decena de miles de años.
Incluimos entonces algunas reflexiones sobre la adicción que nos han parecido valederas encontradas en Interrogantes.net, un sitio de orientación cristiana español, dirigido por Alfonso Águiló, que a su vez difunde opiniones de expertos.
Adictos al sexo
En un estudio reciente sobre la adicción sexual, Patricia Matey comenzaba diciendo:
"La adicción al sexo es una de las dependencias menos confesadas y visibles de todas las que existen. No obstante, ha aumentado el número de pacientes que pide ayuda debido a las consecuencias de su trastorno: ruina económica, matrimonios rotos, problemas laborales, ansiedad y depresión."
A diferencia de otras adicciones –señala José Ramón Ayllón–,
El comportamiento compulsivo sexual se gesta, en la mayoría de los casos, en la mente, donde las fantasías sexuales y los pensamientos eróticos se convierten en engañosas válvulas de escape de los problemas laborales, las relaciones rotas, la baja autoestima o la insatisfacción personal.
"Algunos acuden a la consulta –explicaba Roselló Barberá– cuando las facturas del teléfono de líneas eróticas o los contactos con prostitutas les han arruinado económicamente o sus parejas les han descubierto. Otros deciden pedir ayuda porque quieren poner fin a una adicción que les ha costado el matrimonio, les ha causado problemas legales o les está empujando al suicidio. O porque su esclavitud les está obligando a hacer cosas que nunca hubieran imaginado, y eso les causa un sufrimiento insoportable."
Como ha escrito Carmen Martín Gaite, para muchos el sexo es "un intento de remediar el aislamiento personal, pero que sólo lo proyectan fuera de sí. Y aunque, en el mejor de los casos, pueda coincidir con la proyección fuera de sí que desencadena el otro, siempre se tratará de individuos que, si comparten algo, es un estado de crisis. La crisis más intensa que se pueda imaginar, pero al mismo tiempo la más insignificante. Lo mismo que las olas: perseguirse, gozar y luego deshacerse por separado".
viernes, 22 de febrero de 2008
Adicciones Sexuales
en 7:33
Etiquetas: Sexualidad
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