El afán por mostrar un cuerpo suave y sin vello ha perdurado durantes siglos hasta llegar a nuestro tiempo. Los motivos no son muy distintos de los que las mujeres de entonces proclamaban, sin embargo, las técnicas empleadas han evolucionado considerablemente.
La fórmula más extendida es la depilación (cera fría, cera caliente, cremas depilatorias, cuchilla, láser, ...) pero la decoloración es otra opción, sobre todo para aquellas zonas donde las método depilatorios existentes son más dolorosos o poco interesantes.
La función de estos productos decolorantes nada tiene que ver con cortar o eliminar el vello de raíz, pero su objetivo es el mismo: enmascarar el vello facial y corporal.
2. ¿Qué son las cremas decolorantes?
Se trata de cosméticos que oxidan el vello facial y corporal con el fin de disimularlo. Las sustancias que componen estos productos (peróxido de hidrógeno, dióxido de silíceo, ácido fosfórico, agua oxigenada...) lesionan la melanina, que es la encargada de dar color a la piel y al pelo, presente en la capa más externa del tallo del pelo, robándole el color.
Las decolorantes sólo actúan en el tallo que es el anejo formado por las capas muertas del pelo (células duras o queratinizadas) que carecen de médula, corteza, células vivas o papilas como la raíz que es la parte de pelo que se encuentra dentro de la piel.
Son la versión moderna y desarrollada de productos químicos y líquidos, como el agua oxigenada, que se aplicaban en la epidermis con objeto de eliminar el color oscuro del pelo.
No hace demasiados años se descubre que esta misma acción se puede conseguir con cremas que incorporan en sus fórmulas, además de los componentes necesarios para decolorar, grasas y siliconas con las que suavizar la irritación que producen las soluciones químicas anteriores.
Incluso cuentan con otra ventaja con respecto a las composiciones líquidas: la consistencia. Su textura sólida le permite mantenerse en cualquier zona durante más tiempo , en cambio el líquido se resbalaba y podía invadir otras áreas que no interesara aclarar.
3. Zonas decolorantes
Las cremas decolorantes pueden aplicarse en cualquier zona del cuerpo (piernas, brazos, ingles, abdomen, labio superior...) porque, aparte de una leve irritación transitoria, no se han descrito problemas destacables.
Aun así, es cierto que debido a los avanzados y cómodos procedimientos de depilación, su uso ha sido relegado a la zona del ombligo, la línea media que va desde el ombligo hasta el pubis y la que sube hacia el torax, el labio superior y la zona de entre medio del pecho, porque en todas ellas la supresión del vello es más complicada.
4. Eficacia
Un vello rubio, dorado e inapreciable que se funde con la tonalidad de la piel desde la primera aplicación, es el resultado de las fórmulas decolorantes. Son productos efectivos pero es preciso seguir las recomendaciones de uso de cada fabricante para realizar adecuadamente la mezcla que oxidará el vello.
El envase contiene una crema decolorante y unos polvos activadores (aunque puede ser otra crema) que deben combinarse para obtener la textura decolorante. Realizar la mezcla de los componentes es fácil y aparece explicada paso a paso en las instrucciones del producto, pero es importante hacerlo bien porque las proporciones marcan la eficacia .
Lo que realmente produce la decoloración es el polvo por tanto la mayor o menor cantidad de polvo mejorará la validez de la fórmula pero también influirá en el riesgo de irritación. Cuando se utiliza menos crema y más polvos el efecto es mayor pero el riesgo de quemazón e irritación es más alto.
Otro factor a tener en cuenta además de la mezcla de componentes, es el tiempo de exposición. No todas las personas tienen la misma cantidad y el mismo grosor de vello y esta variable determinará el tiempo de actuación recomendado. La acción de estas cremas necesitará de más tiempo cuanto más grueso y más cantidad de vello tenga la persona.
Tanto en la mezcla como en el tiempo de exposición se ha de ser cauteloso, sobre todo al principio, si aún no sabe la reacción de nuestra piel. Cuanto más concentrada sea la mezcla, más eficacia pero también crece la posibilidad de formación de eczemas o erosiones. Igual ocurre con el tiempo, a mayor duración de la crema sobre la piel más efectividad pero aumenta el riesgo de irritación de la piel. En esto hay que buscar un equilibrio, un balance entre la eficacia y la ausencia de riegos.
El efecto de estos cosméticos es transitorio, con el tiempo el pelo vuelve a crecer de su color. La duración dependerá de cada persona pero suele perdurar entre 3 semanas y un mes. Tiempo suficiente para disfrutar de una piel suave y libre de pelitos oscuros que afeen tu silueta.
5. Modo correcto de aplicación
- Leer atentamente y seguir las instrucciones que cada firma cosmética incluye junto al envase.
- Lavar la zona con jabón y agua fría.
- Aplicar un poco de crema grasa alrededor de la zona donde no hay vello para evitar que se extienda a la zona que no queremos que llegue.
- Hacer la mezcla inmediatamente sobre el recipiente que proporciona el envase.
- Extender la mezcla resultante cubriendo muy bien todo el vello .
- Dejarlo actuar durante el tiempo necesario
- Retirar la crema sólo con agua.
- No conviene aplicar a continuación productos hidratantes, en todo caso una crema muy suave con alo vera o con sustancias calmantes como la camomila.
6. Posibles inconvenientes
- No todas las pieles soportan la decoloración. Las personas con la piel muy fina sensible o con dermatitis atópica que con frecuencia padecen cualquier tipo de irritación o eczema, deberían consultar a su dermatólogo para confirmar que pueden utilizarlo o incluso para que se les ponga un tratamiento antiinflamatorio para después de usar decolorantes.
- En casos de vello rebelde , la primera aplicación puede ser insuficiente. Sólo lo acondicionará convenientemente pero no lo decolorará en su totalidad.
- Después de la aplicación, la zona siempre se enrojece un poco pero no es un síntoma de que la piel se haya quemado.
- La irritación periódica puede conllevar riesgo de pigmentación. En la zona facial del labio superior, a largo plazo, puede aparecer un melasma (oscurecimiento de la piel).
- El producto puede provocar el blanqueamiento de la piel, que desaparece transcurridas unas horas. Este efecto se debe a que la acción se produce también sobre la piel no solo sobre el pelo, lo único que ocurre es que sobre la piel es más transitoria. Además también el proceso irritativo produce una vasocontricción de los vasos de la piel como mecanismo de defensa dejando la piel blanquecina.
7. Falsos mitos
- Las embarazadas pueden utilizar este tipo de cosméticos porque no penetran la piel no pasan a la sangre, no hay problema, no hay riesgos.
- Cuando se acaba el efecto de este tipo de productos el vello se sale más oscuro porque lo que aplicamos en la parte más externa del pelo (tallo) no influye en la papila ubicada en la parte interna de la piel. Lo que ocurre es que se olvida el color de vello que teníamos antes del uso de este cosmético y por contraste resulta más oscuro.
- Las cremas decolorantes no aumentan el crecimiento del vello .
- El vello se mantiene igual de suave después de la aplicación. No es cierto que se vuelva más áspero.
8. Consejos básicos
- Antes de aplicarse este tipo de productos, la persona debe valorar el tipo de piel que tiene (grasa, seca, mixta, sensible) porque puede producirle reacciones perjudiciales.
- Las primeras veces hasta ver la tolerancia, utilice una concentración más bien bajita aún arriesgo de no tener el efecto deseado. Es preferible tantear una o dos veces hasta dar con la dosis adecuada.
- No utilizar productos cosméticos a continuación porque la mayoría de las veces irritan y pueden sensibilizar. Lo mejor es el agua y una crema calmante.
- No tomar el sol en los días siguientes porque la piel está más sensible y puede quedar una mancha oscura.
- Esperar 72 horas entre las aplicaciones
lunes, 25 de febrero de 2008
Cómo usar las cremas decolorantes
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