lunes, 25 de febrero de 2008

Cómo reducir la papada

No esperes a cumplir los cuarenta para cuidarte. Debes hidratar tu piel a diario: cuerpo, cara y cuello. Por el día aplícate en esta zona una crema facial y por la noche la misma nutritiva que utilices para el rostro. Lo ideal es que contengan retinol o vitamina C, que previenen el envejecimiento de la piel gracias a su efecto tensor.

Una vez a la semana hazte un peeling y luego aplícate una mascarilla (te interesan las hidratantes y tonificantes). Tú misma/o puedes hacerte tu propio peeling añadiendo a tu leche limpiadora habitual un poco de sal gorda o posos de café.

Si ya han aparecido síntomas de descolgamiento en la zona, puedes recurrir a una crema específica con efecto tensor o lifting . Todas las casas cosméticas tienen cremas de estas características. Aplícate realizando una masaje para potenciar la penetración del producto y activar la circulación, algo fundamental para favorecer la tonificación cutánea y muscular.

Cuando salgas a la calle, procura usar una crema con protector solar para evitar el envejecimiento de la piel, ya que la exposición excesiva a los rayos solares le roba elasticidad a tu piel, lo que puede acentuar la papada.

2. Cirugía estética

Si la papada ya ha aparecido, siempre podemos acudir a la cirugía estética: un lifting suele dar muy buenos resultados en estos casos. Pero si el descolgamiento de la piel y la acumulación de grasa son muy acusados, puede ser necesario recurrir a una triple operación: liposucción, platismoplastia y lifting.

La liposucción se realiza para eliminar la grasa acumulada, el lifting para volver a tensar la piel, y la plastismoplastia para que el músculo que sujeta la zona (platisma) recupere tono. Las incisiones quedarían ocultas detrás de las orejas y el pelo.

3. Cuida tu alimentación

La acumulación de grasa en el cuello puede ser debida, entre otras causas, a una mala alimentación y a la acumulación de líquidos. Para evitar este problema debes excluir de tu dieta las grasas saturadas y los azúcares refinados, además de beber, como mínimo, un litro y medio de agua o líquidos diariamente.

Aquí tienes algunos consejos dietéticos que te ayudarán a evitar la acumulación de grasas y la retención de líquidos:

- Come a diario frutas y verduras frescas y dale prioridad al pescado frente a la carne.

- Evita la bollería industrial y los azúcares refinados.

- Toma lácteos y leches desnatadas.

- Reduce la cantidad de sal en las comidas.

- Reduce el consumo de alimentos ricos en sodio: embutidos, ahumados, conservas, caldos concentrados, etc.

- Bebe abundantes líquidos: agua, infusiones o zumos naturales.

- Toma fibra: arroz, pasta y legumbres.

4. Cuello en forma

Para potenciar el efecto de las cremas y cuidados que te hemos recomendado, debes entrenar los músculos del cuello para evitar que pierdan tono. En general, practicar cualquier actividad física de forma regular te ayudará a mantener el tono muscular del todo el cuerpo. Pero también puedes hacer algunos ejercicios específicos:

- Haz una "O" exagerada con la boca, sintiendo cómo se estira la zona.

- Haz una sonrisa invertida intentando tensar al máximo los músculos del cuello.

- Di todas las vocales abriendo la boca todo lo que puedas.

Repite cada gesto unas diez veces y luego date un masaje en la zona con aceite de jojoba o pantenol. Cuando te duches, termina con unos segundos de agua fría sobre la zona. Cuando te laves la cara, procura hacerlo con agua fría.

0 comentarios:

Design konnio.com