lunes, 25 de febrero de 2008

Consejos para un bronceado saludable en el hombre

1. Broncearse con prudencia
2. El sol en la piel
3. Cuidar la piel según el fototipo
4. Fotoprotección
5. Factor de protección (FPS, SPF, IP)
6. Reacciones de la piel frente al sol
7. Consejos básicos


Se acerca el verano y el sol brilla intensamente en el cielo. Seguro que estas vacaciones te has propuesto conseguir ese tono dorado que el año pasado te fue imposible. Es cierto que el bronceado nos sienta bien pero sólo si es saludable. Sé prudente y aprende a tomar el sol con estos sencillos consejos.




1. Broncearse con prudencia

Exposición responsable. Es fundamental para no correr peligro mientras tomamos el sol.

El sol es fuente indiscutible de salud física y mental: activa el buen humor y aleja la depresión, regula los ciclos biológicos y hormonales y aporta vitamina D que favorece el desarrollo y mantenimiento del sistema óseo pero el problema reside en un uso excesivo y perjudicial. Ya lo refiere la sabiduría popular, todo lo bueno en exceso puede convertirse en nocivo.

A pesar de las campañas de concienciación llevadas a cabo desde organismos oficiales y privados con el objetivo de atenuar los efectos adversos que tomar el sol en exceso tiene para la salud, gran parte de la sociedad prefiere seguir el ritmo impuesto por la moda de broncearse a toda costa sin pensar en los riesgos que a largo plazo puede suponer este abuso.

El sol debe tomarse de forma responsable tanto si se quiere obtener un tono canela homogéneo y duradero, como para evitar reacciones dérmicas.

2. El sol en la piel


Las radiaciones solares son un conjunto de radiaciones electromagnéticas emitidas por el sol y que afectan a la Tierra. La radiación solar que recibimos está formada básicamente por radiación infrarroja (56%), radiación visible (39%) y la radiación ultravioleta (5%). Esta última se divide en tres tipos, según sus rangos de longitud de onda, que inciden de forma diferente en nuestra piel.

-UVC (270-290 nanómetros). Su longitud de onda es la más corta y son los más peligrosos pero no llegan a la tierra porque son filtrados por la capa de ozono en la estratosfera.

- UVB (290-320 nanómetros). Constituyen el 3,5% de los rayos ultravioleta (UV). Desprenden gran energía y traspasan la capa de ozono. Estas radiaciones penetran a nivel epidérmico, favoreciendo el bronceado indirecto que suele aparecer al cabo de unos días. Son los responsables del eritema, que es una lesión de la dermis que se manifiesta mediante el enrojecimiento de la piel. A largo plazo pueden dar lugar a consecuencias más graves.

- UVA (340-400 nonómetros). Se subdividen en cortos, UVA 2 (320-340 nm) y largos, UVA 1 (340-400nm). Comprenden el 96,5% de los rayos ultravioleta. Su acción alcanza niveles profundos de la dermis provocando el bronceado directo. Aportan menos energía que los UVB pero son más peligrosos. Representan la principal causa de envejecimiento prematuro de la piel, de intolerancias solares y melanomas.

La cantidad de radicación solar UVA y UVB que alcanza la superficie de la Tierra depende de varios factores como la latitud, la altitud, la hora del día, la estación del año, la nubosidad, la superficie… La intensidad de la radiación es mayor a mayor altitud, cuanto más cerca del ecuador nos encontremos, al mediodía, cuando hay nubes finas y cuando estamos en el agua, cerca de la nieve o sobre la arena.

3. Cuidar la piel según el fototipo


Cada persona tiene una tipología cutánea diferente y, por lo tanto, sus necesidades de protección frente al sol son distintas. Para determinar el factor de protección solar más adecuado en cada caso, se establece una clasificación por fototipos que atiende a los rasgos principales de cada individuo ( el color de ojos, de pelo y de piel, así como la cantidad de lunares y pecas) y que marcará la sensibilización de su piel ante la radiación solar.

Factores de protección solar
Fototipo Rasgos Piel Reacción al sol Factor de protección adecuado (FPA)

Fototipo I Piel muy clara, ojos azules, pelirrojos o rubios, con pecas Piel blanco-lechosa No se broncean y presentan intensas quemaduras solares, se descaman Muy alta protección SPF 50+ (>o= a 60)
Fototipo II Piel clara; rubios y pelirrojos; ojos azules, verdes o grisáceos y con pecas. Piel blanca Se queman fácilmente, se broncean ligeramente y descaman de forma notoria Muy alta protección
SPF 50+ (>o= a 60)
O Alta protección
SPF 30 a 59

Fototipo III Piel blanca o morena clara, cabello rubio o castaño. Piel blanca no expuesta habitualmente al sol. Se broncean pero también pueden quemarse moderadamente Alta protección
SPF 30 a 59

Fototipo IV Piel morena, cabello moreno o castaño, ojos oscuros. Razas mediterráneas, mongólicas, orientales Se queman moderadamente, se broncean con facilidad Protección Media
SPF 15 a 29

Fototipo V Piel amarronada. Razas amerindias e hidostánicos hispanos. Rara vez se queman y se pigmentan con facilidad e intensidad Protección Baja
SPF 6 a 14

Fototipo VI Razas negras. Reacción de pigmentación inmediata No se queman nunca y se pigmenta intensamente Protección Baja
SPF 6 a 14


4. Fotoprotección


La fotoprotección se puede conseguir mediante diferentes estrategias, que son compatibles entre sí y que se dividen en dos grandes grupos: medidas de protección físicas y fotoprotectores.

Las medidas físicas, incluyen la protección del sol con el uso de sombreros, maquillaje y ropa, y luego están los fotoprotectores tópicos. Para obtener una protección apropiada es interesante combinar todas estas premisas

Los fotoprotectores son productos que actúan bloqueando la radiación ultravioleta. Según el tipo de filtros (físicos, químicos o biológicos )que compongan su fórmula, el mecanismo de defensa puede ser de absorción o reflexión.

- Filtros químicos u orgánicos. Contienen sustancias que absorben la radiación ultravioleta. Captan la energía pero la convierten en inofensiva para la piel.

- Filtros físicos o inorgánicos. Actúan como pantalla total formado una barrera que refleja la luz solar como si se tratase de un espejo. Mantienen la piel protegida de los UVB y UVA.

- Filtros biológicos. Aumentan las defensas de la piel y evitan la formación de radicales libres.

5. Factor de protección (FPS, SPF, IP)


Cada persona, según su fototipo, necesita de productos con un determinado factor de protección frente a las radiaciones solares UVA y UVB. El factor de protección es un índice que tienen los fotoprotectores y que indica el tiempo que una piel protegida puede exponerse al sol sin quemarse. Cuanto más alto es el SPF, mayor es la protección ante los rayos del sol.

La normativa establecida por la Comisión Europea para estandarizar la información que los envases incluyen sobre el FPS dispone la siguiente agrupación:

- Protección ligera (de factor 6 al 14)
- Protección media (del 15 al 29)
- Protección alta (del 30 al 59)
- Protección muy alta (más del 60, que figuraría como 50+)

6. Reacciones de la piel frente al sol


La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y su función principal es la de proteger de las agresiones externas, como las provocadas por los rayos de sol. Las lesiones dérmicas más comunes producidas por la incidencia del sol se deben a la sensibilidad de la piel, la intensidad de los rayos o la duración de la exposición.

- Quemaduras. El primer síntoma es el enrojecimiento e inflamación de la piel conocido como eritema. Luego pueden formarse edema y finalmente, si no se previene, ampollas. Los expertos advierte que las lesiones reiteradas de la piel por quemadura pueden provocar cáncer cutáneo.

- Envejecimiento prematuro. Los rayos UV aceleran el proceso de envejecimiento y dañan el sistema inmunológico del cuerpo. El 80% del envejecimiento cutáneo se debe a los efectos del sol.

Las radiaciones ultravioletas oxidan la piel y la degeneran provocando la formación de arrugas y manchas. Se trata de un efecto acumulativo que no se aprecia de inmediato pero que a largo plazo tiene consecuencias significativas.

- Reacciones alérgicas por la ingesta de medicamentos fotosensibles.

- Aumenta el riesgo de pigmentaciones por causas hormonales, como es el caso del conocido como “manto de las embarazadas”. Se trata de una mancha que sale en el rostro y cuyo color se ve intensificado por el sol.

- Tumores: carcinomas y melanomas. Los carcinomas, concretamente los basocelulares, son los tumores cutáneos más frecuentes y suelen darse en zonas que han estado expuestas al sol de manera habitual. Como resultado de las exposición frecuente al sol, también pueden aparecer carcinomas espinocelulares. Por otro lado, está el melanoma, un tumor cutáneo maligno con gran índice de mortalidad.

7. Consejos básicos


- El bronceado debe adquirirse progresivamente.

- Utilizar protectores solares acorde con el tipo de piel, el nivel del índice UV y el tiempo de exposición solar.

- Evitar tomar el sol durante las horas de mayor intensidad, de las 12 a las 16 horas.

- Los días nublados, la piel también tiene que estar bien protegida porque el 90% de los UV atraviesan las nubes.

- El riesgo de quemadura se incrementa con la altura. Cada 300 m. aumenta un 4% el poder eritemático de las radiaciones UV.

- En verano la radiación solar es más intensa pero no hay que descuidar la piel el resto del año.

- El agua, la nieve y la arena reflejan radiación solar, aumentando el efecto de los rayos que inciden sobre la piel.

-No es aconsejable usar colonias antes de exponerse al sol porque pueden aparecer manchas en la piel.

- Las zonas que se hayan sometido recientemente a depilación (cera, láser, cremas depilatorias, cremas decolorantes) deben tener especial cuidado. En algunos casos precisan de protección total.

Consejos para cuidar las manos del hombre

Te enseñamos a cuidarlas para que estén suaves, bonitas y no conozcan jamás las “temibles grietas”.

1. Manos sufridas...
2. ¿Qué hago para cuidar mis manos?


1. Manos sufridas...


Solución. Para prevenir las grietas, hay que hidratar y nutrir las manos.

Sales a correr con frío, haces pesas sin guantes, nadas miles de metros, sudas y permaneces húmedo muchas horas o entrenas en lugares cerrados con calor seco... Eres un gran deportista, pero si no las cuidas, tus manos pagan las consecuencias.

Te envían señales: empiezas a sentirlas ásperas, secas y estropeadas. Si no tomas medidas, termina siendo mucho más que un problema estético, pueden aparecer grietas y roces que te molestarán durante tus entrenamientos y en el día a día.

Las manos son de las pocas partes de nuestro cuerpo que permanecen casi siempre expuestas a frío, calor, roces, bacterias, etc. El problema se agrava por el bajo número de glándulas sudoríparas y sebáceas de la parte posterior de las manos. No se arregla usando guantes puesto que las manos quedan humedecidas bajo los mismos y se resecan gravemente cuando las sacas.

La única solución efectiva es hidratarlas y nutrirlas correctamente para reforzar la capacidad de tus manos para defenderse frente al viento y las inclemencias del tiempo.


2. ¿Qué hago para cuidar mis manos?


Aquí tienes algunos consejos para cuidar tus manos sin mucho esfuerzo:

- Hidrátate también por dentro. Bebe agua, zumos o infusiones a sorbitos durante todo el día para garantizarte una piel perfecta en todo el cuerpo.

- Muchas veces después de lavarnos las manos las sentimos más secasque antes. Dependiendo de la sensibilidad de tu piel, algunos jabones y el agua caliente eliminan gran parte de su hidratación. Utiliza agua templada y jabones especiales, suaves y que contengan algún agente hidratante.

- Date un baño de suavidad. Mezcla en un recipiente con agua templada una cucharada grande de salvado de avena y otra de aceite de oliva o de almendra. Introduce las manos durante 10 minutos en la mezcla y utiliza después una toalla suave para secarlas. Puedes aprovechar esos minutos de inmersión para frotar unas canicas con las palmas de las manos. Es una sensación muy agradable que te va a llenar de energía.

- Las manos dan masajes, pero también tienen derecho a recibirlos. Los días en que hayas pasado mucho frío, date un masaje enérgico frotando ambas manos con una buena crema hidratante.

- Lo ideal es utilizar una crema específica, pero cualquier forma de nutrición les viene bien a tus sufridas manos, así que cuando te extiendas la crema hidratante por el cuerpo, no te olvides del reverso de las manos y la zona interior de los dedos.

- Si vas a realizar deportes de invierno, échate crema antes de empezar, aunque lleves guantes. Muchas horas sin transpirar también dañan la piel de tus manos. Insiste por la noche, después de la ducha, así les darás a tus manos la oportunidad de recuperarse.

- Conviene echarse crema en las manos dos veces al día: por la mañana después de la ducha para protegerla de las agresiones de la jornada y por la noche antes de acostarte para que se regenere de los posibles daños causados.

- Las uñas también forman parte de tus manos. Y no sólo por motivos estéticos. Hay pocas cosas tan molestas como las uñas quebradizas. La mayoría de las cremas para manos contienen ingredientes les resultan beneficiosos. Así que cuando te eches crema, invierte unos segundos en masajear con ella uñas y cutículas. Si tus uñas están débiles, no está de más utilizar un endurecedor con nutrientes. ¡También para los chicos! Los hay con color, pero también transparentes. Sólo les darán a tus uñas un aspecto saludable.

- Las cremas de manos aportan la hidratación y nutrición adecuada a las características especiales de la piel de tus manos. ¿Grietas? ¿manchas? ¿rojeces? Entonces tienes que ser más selectivo. Cada vez hay más marcas que tienen cremas específi cas para un determinado problema en la piel de las manos.

Soluciones contra la calvicie

1. Origen de la caida del cabello
2. Causas
3. Cuestión de sexo
3.1. Hombres
3.2. Mujeres
4. Tratamientos
5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia
6. Microinjertos como solución final
7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída

La alopecia es el motivo estético de mayor preocupación en los hombres, pero a pesar de que en ellos es más visible, también mujeres de todas las edades sufren este problema. La calvicie tiene tratamiento y los expertos recomiendan iniciarlo cuanto antes, ya que se obtienen mejores resultados tanto a la hora de frenar la caída, como de conseguir que el cabello vuelva a crecer.


1. Origen de la caida del cabello


Alopecia. El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae.




El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae. En condiciones normales, cae porque es empujado desde el interior por el cabello nuevo que crece desde la raíz interna del folículo piloso.

El cabello no tiene más de 6 ó 7 años de vida y cuando cae, es sustituido por otro en el mismo folículo piloso. Los especialistas consideran normal una pérdida de hasta 100 cabellos al día, pero el problema se encuentra cuando la sustitución no se lleva a cabo y se produce una disminución en el número de cabellos que tiene la persona.





2. Causas


Según los factores que provocan la caída se pueden distinguir distintos tipo de alopecia. Las causas son muy variadas:

- Estacionales. Existen ciertos momentos del año en los que la caída es más habitual (otoño y principio de verano).

- Fisiológica. Se debe al paso del tiempo.

- Hormonales. Las alteraciones hormonales dan lugar a la alopecia androgenética. Es la principal en hombres pero también afecta a las mujeres en momentos concretos como la pubertad, el embarazo, la menopausia. Se produce una mayor segregación de grasa que obstruye los folículos y entorpecen el desarrollo normal del cabello.

- Alopecia post-parto. Aparece durante los cinco meses posteriores del alumbramiento. Esta caída se recupera, pero con un tratamiento especial se puede evitar que caiga más cantidad y favorece una pronta regeneración.

- Alimenticias. A pesar de llevar una dieta equilibrada puede haber momentos en los que exista un déficit vitamínico o de ciertos minerales básicos para la buena salud del cabello como el hierro y el zinc.

- Estrés. El estrés puede provocar alteraciones hormonales que afecten al cabello. Las preocupaciones también influyen, incluso la de la propia alopecia. Los dermatólogos aseguran que ?cuanta más preocupación por la caída del cabello, más pelo se cae?.

- Problemas de salud subyacentes.

- Tratamientos tumorales con quimioterapia.

- Empleo excesivo de tintes, secadores, planchas de pelo...





3. Cuestión de sexo


En alopecia en hombres y mujeres se presenta de maneras distintas y por motivos diferentes. En el hombre fundamentalmente destaca la alopecia androgenética. En la mujer las causas son múltiples: androgéneticas, alopecia post-parto, las condicionadas por déficit vitamínicos o de algunos minerales, dietas estrictas, estrés... Estas últimas también pueden afectar al hombre pero en menor medida.


3.1. Hombres

Según datos de la Academia Española de Dermatología y Venerología, 2 de cada 10 varones de entre 18 y 25 años presentan alopecia y la prevalencia aumenta con la edad, afectando a la mitad de los hombres mayores de 50 años. La caída del cabello en el hombre tiene un origen androgenéticos en un 90% de los casos. La caída del cabello se produce por un exceso de producción y secreción de grasa, que motiva que se miniaturice el folículo alargando en tiempo la fase de caída y acortando la de crecimiento.

En muchas ocasiones, factores como el estrés, pueden precipitar e incluso acentuar el proceso de la caída masculina. La calvicie en el hombre se manifiesta mediante una pérdida capilar localizada y progresiva. Las entradas en la zona frontotemporal y la coronilla son las manifestaciones más comunes. Existen distintos grados y la mayor efectividad de los tratamientos que se indiquen dependerá de éstos, teniendo en cuenta que cuanto antes comience el tratamiento, mejores resultados se obtendrán.

3.2. Mujeres

Estudios epidemiológicos sitúan la prevalencia de la alopecia femenina en el 40%, con mayor incidencia en el periodo de la menopausia. En las mujeres, la caída del cabello está muy relacionada con el sistema hormonal y sus variaciones (pubertad, maternidad o menopausia).

También influyen factores psicológicos (estrés), una alimentación desequilibrada y carencias de algunos minerales (hierro y zinc) y cambios de estación. A diferencia del caso masculino, en la mujer la caída es difusa y puntual, el cabello se vuelve más fino y el cuero cabelludo puede hacerse visible.

La caída del cabello puede asumirse de distinta manera dependiendo de la personalidad de cada cual. Lo que está claro es que la preocupación cada vez mayor por la estética promueve en hombres y mujeres una reacción dirigida a solucionar el problema, con lo cual, recurren antes a profesionales dermatólogos y aumentan las posibilidades de éxito del tratamiento.




4. Tratamientos


No hay un tratamiento único para paliar la caída capilar. Dada la diversidad de factores que influyen, la herramienta más eficaz es un diagnóstico acertado a partir del cual aplicar un tratamiento individualizado y orientado a las necesidades de cada paciente.

Los tratamientos contra la alopecia están en continua evolución pero lo más importante para el éxito es un buen diagnóstico. Hay que conocer el tipo de alopecia y el momento evolutivo del paciente para indicar el tratamiento más adecuado. La historia clínica, mirar los antecedentes familiares, hacer una buena exploración, analíticas y tricograma serán elementales para escoger la mejor opción terapéutica.

Hace quince años, muchos casos de alopecia no podían ser tratados, pero actualmente han surgido tratamientos de todo tipo (tópicos, sistémicos, quirúrgicos?) muy efectivos que dan solución a este problema.

Los más utilizados son los que se basan en la combinación de minoxidilo al 5% que se administra como loción, y finasterina, por vía oral.





5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia


Varias publicaciones científicas certifican los buenos resultados de la mesoterapia en el tratamiento contra la alopecia. Esta técnica de administración de medicamento a través de vía intradérmica, resulta ser una ayuda terapéutica excelente frente a problemas de calvicie porque fortalece el cabello.

Está indicado para la mayoría de las alopecias masculinas y femeninas, pero no como tratamiento por sí solo, sino como coadyuvante al que se aplique habitualmente en cada caso. Dependiendo del tipo de alopecia, el especialista inyectará pequeñas cantidades de un medicamento u otro, en la zona que se pretenda tratar, en este caso el cuero cabelludo.

La mesoterapia también puede realizarse como tratamiento antiseborreico, de tal manera que mejora las condiciones del cuero cabelludo y disminuye la alopecia cuando se debe a este problema.

El protocolo habitual consiste en una sesión quincenal durante tres meses, seguidas de una mensual durante tres meses más. Un total de nueve sesiones en seis meses. Pasado este tiempo, se hace una valoración de los resultados y se decide la pauta que debe seguirse posteriormente.





6. Microinjertos como solución final


Cuando el resto de tratamientos son insuficientes o fracasan, se recurre al transplante de pelo, que actualmente tiene unos resultados espectaculares porque injerta el cabello de la persona, con el mismo color, forma (ondulación, liso, rizo) e inclinación.

Consiste en extraer una tira de piel con los folículos pilosos de una zona que tenga pelo, se cortan los folículos pilosos de no en uno o de dos en dos y se trasplanta en la zona que se necesite.

A los pocos días del transplante, todos los folículos que se implantan se caen y es a partir del tercer mes cuando empieza a crecer el cabello en la zona. Los especialistas tratan de explicarlo bien para que el paciente no se asuste o piense que el tratamiento ha fracasado.

En Estados Unidos ya está patentado el cultivo de cabello fuera del cuerpo humano. A partir de cabellos de un paciente, se pueden cultivar nuevos cabellos para después implantarlos.





7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída


- Los dermatólogos afirman que cuanto antes se diagnostique y comience el tratamiento contra la caída, más eficaz resultará porque los tratamientos contra la alopecia ofrecen mejores resultados cuanto más joven es la persona afectada.

- Cuidar la alimentación. Hay que intentar mantener una dieta equilibrada que incluya cereales, legumbres verdes, germen de trigo, levadura de cerveza, alimentos todos ellos que contribuyen a prevenir la caída. La dieta mediterránea es la mejor opción.

- Activar la circulación. Masajear el cuero cabelludo reactiva la circulación y favorece la nutrición del cabello.

- Caspa y grasa, son agravantes de la caída del cabello, por lo tanto es imprescindible atacar a estos problemas con productos específicos.

- Lavar el cabello tanto como sea necesario. A una persona que tenga el cabello grasa le hace más daño la grasa acumulada todos los días que la que agresión que le puede hacer el lavado.

- El estrés es un factor dominante en muchos casos de la caída del cabello. El estrés, en ocasiones provoca alteraciones del sueño, lo que afecta directamente a los neurotransmisores fundamentales para el ciclo vital del cabello, que el cerebro genera durante este momento de descanso y que tienen mucho que ver con la salud capilar.

- Para prevenir el envejecimiento prematuro del cabello es necesario utilizar productos preventivos de la caída que ayudan a combatir este envejecimiento de la raíz capilar.

Hombres metrosexuales

Los metrosexuales son hombres urbanos cuidadosos con su aspecto físico, que rompen con el estereotipo tradicional de hombre masculino y viril. Le dan mucha importancia a la imagen y para ellos es fundamental tener un aspecto impecable en todo momento. Veamos cuáles son sus características principales y sus inconvenientes.

1. Concepto de hombres metrosexuales
2. Importancia de la imagen
3. Características principales
4. Inconvenientes de los hombres metrosexuales


1. Concepto de hombres metrosexuales


Hombres metrosexuales. Hombres urbanos preocupados por dar una imagen impecable.

Son hombres de ciudad preocupados por su imagen, sin temor a expresar claramente su interés por la estética personal.

Están a la última en moda, utilizan cosméticos de belleza, les gusta ir de compras y cuidan su aspecto físico con esmero. Suelen ir al gimnasio o hacer deporte, atienden su cuerpo y desean estar en forma física.

Son sencillamente hombres entre 25 y 45 años que se preocupan más por la imagen que otros, pero no por eso son afeminados ni superficiales.

2. Importancia de la imagen


Para el metrosexual, la imagen es de gran importancia. Poseen una imagen perfecta en todo momento, son elegantes y meticulosos en su forma de vestir, normalmente llevan ropa de marca y saben combinar a la perfección. Les gusta dar una imagen de hombres sensibles y románticos, y desarrollan su parte femenina sin miedo a perder su masculinidad.

Pueden ser clásicos o muy modernos, pero siempre van impecables. El buen gusto suele acompañarles siempre.

Los perfumes y complementos forman parte de su imagen. Un aspecto aseado, bien peinados, zapatos impecables y móvil a la última, lo consideran necesario para causar buena impresión.

Se hacen la manicura y la pedicura, les gusta estar bronceados todo el año y depilan parte de su cuerpo. Hacen todo lo que sea necesario para lograr la imagen que ellos consideran perfecta, incluso pueden acudir a la cirugía. Una buena imagen les proporciona mayor seguridad en sí mismos.

3. Características principales


La característica principal de los hombres metrosexuales es su gran interés por la imagen. Lo que lleva consigo una serie de características accesorias entorno a ello, entre las que destacamos las siguientes:

- Son grandes consumidores. Las agencias de publicidad ven en ellos una forma de expansión para abrir mercado. La publicidad orientada hacia ellos va en aumento, sobre todo en cuanto a cosméticos y ropa se refiere. Las empresas ven crecer sus beneficios y cada vez más las grandes tiendas destinan una sección hacia ropa masculina más moderna o menos clásica de lo habitual.

- Son seguidores de tendencias y modas. Conocen a la perfección las nuevas tendencias y saben con exactitud qué les sienta bien o qué es lo que más les favorece. Entienden de tejidos y distinguen la calidad de las prendas.

- Son hombres urbanos que disfrutan de lo que les ofrecen las ciudades, tiendas, gimnasios, clubes sociales, etc.

- Destinan gran parte de su tiempo y dinero a su aspecto personal. Frecuentan las peluquerías donde pueden teñirse las canas, echarse reflejos o peinarse; reciben masajes; acuden a los gimnasios y hacen deporte.

- Saben elegir el vino en un restaurante y conocer las comidas más características de cada lugar. Se informan no sólo por interés, sino también para causar buena impresión a sus acompañantes. Disfrutan dejándoles impresionados.

- Son vanidosos y les encanta gustar a los demás. Les gusta su apariencia física y se sienten orgullosos de ella.

- Son muy exigentes con su pareja, un hombre que le gusta tener una imagen perfecta quiere lo mismo en lo que respecta a su pareja.

- Lejos de la idea tradicional del hombre como un ser con poder, fuerza y autoridad, el metrosexual basa sus relaciones en la igualdad, el dialogo y el respeto. Suelen tener buenos modales y rara vez gritan o vociferan.


4. Inconvenientes de los hombres metrosexuales


Los hombres metrosexuales son personas egocéntricas que piensan más en sí mismo que en quienes le rodean. La vida con ellos puede ser muy complicada, pues a pesar de que tienen grandes detalles con las personas con las que conviven y están muy pendientes de la casa y de lo que ello conlleva, también son muy obsesivos y maniáticos.

En lo que respecta a sus cosas, no soportan que nadie se las toque o las cambien de sitio y son excesivamente exigentes con el resto de la familia.

En algunas ocasiones, esta excesiva preocupación por la imagen se trata de un problema serio de baja autoestima y de inseguridad. Para aumentar su autoestima, se valoran según el concepto que los demás tengan de él; ello lo buscan a través de la imagen.

Limpieza facial en el hombre

1. Hábitos de higiene
2. Productos de limpieza facial
2.1. Jabones
2.2. Panes dermatológicos o syndets
2.3. Exfoliantes
3. Rutina diaria
4. Modo de empleo

A pesar de que la cosmética masculina está en auge y de que cada vez son más los hombres preocupados por los cuidados de su rostro, los expertos afirman que aún no cumplen ni los requisitos mínimos para una higiene cutánea adecuada. La limpieza es el primer paso en la rutina de cuidado facial, aprende qué necesita tu piel para dar con la respuesta adecuada.



1. Hábitos de higiene

Limpieza. Es uno de los pasos fundamentales en el cuidado cutáneo.

Desde hace unos años los hombres muestran mayor interés por el cuidado de su cuerpo. Decidieron seguir la tendencia estética, tanto tiempo liderada por las mujeres, y parece que han encontrado la clave para sacar partido a su belleza. Aun así, les queda que aprender –no mucho más que a las mujeres- para conseguir una piel sana que, al fin y al cabo, es la base de una dermis radiante.

La limpieza facial es uno de los pasos fundamentales en el cuidado cutáneo. Sin embargo, las estadísticas revelan que tanto hombres como mujeres desconocen u olvidan este hábito, que debe convertirse en rutina diaria si deseamos tener una piel saludable y sin imperfecciones.

En el cuidado de la piel, la limpieza constituye la fase inicial que prepara la dermis para absorber los principios activos y nutrientes que aportamos al rostro mediante los cosméticos. Si los poros están obstruidos, difícilmente nuestra piel podrá beneficiarse de las propiedades de los productos hidratantes o antienvejecimiento que aplicamos diariamente.

Según el estudio "Hábitos de Cuidado de la Piel de la Población Española" promovido por Vichy, a partir de una encuesta a 2.000 hombres y mujeres de entre 18 y 75 años, un 74% de los ciudadanos españoles sostiene que no se limpia la cara. Quizá la diferencia haya que establecerla entre lavar y limpiar. Se trata de limpiar la piel, no de lavar la rostro sólo con agua.

2. Productos de limpieza facial

Lavar la cara con agua no es suficiente para eliminar la suciedad mediambiental, la grasa o el sudor que se deposita sobre ella. Para acabar con las impurezas, es necesario emplear algún producto que al contacto con el agua, favorezca la disolución de la grasa de la piel y la suprima para dejar la dermis libre de impurezas.

Existen multitud de productos limpiadores en el mercado (leches, tónicos, jabones, espumas,...) pero los de uso común entre el público masculino son los jabones y syndets, y los exfoliantes. Las leches limpiadoras y tónicos son más específicos para el desmaquillado en las mujeres.

La piel de los hombres, a diferencia de la femenina, tiene más grosor y cuenta con mayor cantidad de glándulas sebáceas, por lo que es más grasa. El empleo de jabones en este tipo de piel es muy aconsejable porque el cutis seborreico es más tolerante al uso de jabones, que una piel más fina como pueda ser la femenina. Además, no aporta nada de grasa, un factor muy apreciado por los varones, que suelen rechazar los productos untuosos.


2.1. Jabones

Podemos encontrarlos líquidos, en pastillas, espumas o cremas espumeantes y son los limpiadores más comunes. Están compuestos por sales de sodio o potasio, grasas animales o vegetales y aceites.

Los jabones eliminan las grasas y otras suciedades gracias a sus agentes tensoactivos, que actúan como enlace entre el agua y las partículas de suciedad, arrastrando las últimas y limpiado la piel.

2.2. Panes dermatológicos o syndets

Son conocidos como los “jabones sin jabón”. Su origen se remonta a la Segunda Mundial, momento en que se utilizaron como sustitutos del jabón para poder usarlos con el agua del mar. Algunas características que lo diferencian de los jabones comunes son su menor capacidad espumeante y el pH más adaptado al pH cutáneo.

Son muy buenos limpiadores, a pesar de que producen poca espuma. De hecho, es un error pensar que un jabón que hace más espuma resulta más eficaz. Están indicados para pieles más sensibles.

2.3. Exfoliantes

Los exfoliantes son productos de limpieza en profundidad cuya función es la eliminar las células muertas que quedan en la superficie de la piel o epidermis cuando ésta se regenera (cada 30 días).

Su componente principal son las micropartículas esféricas de polietileno que absorben la grasa y reducen el brillo. En los exfoliantes para hombres, las micropartículas o gránulos son algo más grandes que en los específicos para mujeres; de este modo, se adaptan mejor a las necesidades de la piel masculina, más gruesa y grasa.

3. Rutina diaria


Tanto hombres como mujeres prefieren la mañana para limpiar e hidratar la piel de su rostro. El porcentaje de personas que repiten esa operación por la noche es muy reducido y se trata, sobre todo, de mujeres. Los hombres parecen estar poco habituados a la limpieza nocturna, a pesar de su importancia.


Los especialistas dermatólogos aconsejan limpiar la piel dos veces al día: por la noche, para eliminar la suciedad de los agentes medioambientales y el sudor y, por la mañana, para acabar con la grasa producida mientras dormimos y refrescar el cutis.

Para completar esta higiene facial, el hombre puede aplicar, una o dos veces por semana, un exfoliante para purificar la piel y reducir el exceso de grasa. Además, impide que los pelitos de la barba queden enconados formando granitos, que pueden llegar a infectarse.

4. Modo de empleo


El aseo de la piel es fundamental para mantenerla fresca, tersa y sana pero se debe ser muy cuidadoso con el uso de los productos de limpieza porque la dermis, sobre todo del rostro, es muy susceptible de ser agredida. Los productos que se emplean y el modo de aplicación debe mantener intacta la barrera de protección natural de la dermis.

El objetivo fundamental de los productos de limpieza facial para hombre es el de neutralizar la grasa, eliminar los brillos, y equilibrar el pH de su piel. Para ello deben limpiar diariamente su piel con jabones adecuados a su tipo de piel.

Estos productos se aplican sobre la mano, se frota y se extiende sobre la piel humedecida con agua tibia. Se pueden masajear todas las zonas del rostro incluida la de los ojos, pues normalmente estos geles y jabones tienen componentes no agresivos. Después se debe aclarar la espuma con agua muy fría para tonificar la piel y cerrar el poro.

Una vez o dos veces a la semana, dependiendo del tipo de piel, es aconsejable aplicar un exfoliante para profundizar la limpieza. El exfoliante es recomendable utilizarlo por las mañanas antes de afeitado para ablandar la barba y facilitar la eliminación del bello.

Antes de exfoliar la piel es recomendable lava la cara con un poco de gel para eliminar la suciedad que pueda haber en el rostro, se aplica el exfoliante sobre los rostros humedecidos con agua tibia y se fricciona cuidadosamente, ya que si la presión y el tiempo de masajeo son excesivos la piel puede irritarse y descamarse. Se debe evitar la zona de los ojos pues la piel de esta zona es muy fina. Enjuagar la cara con agua fría proporciona un acabado más eficaz.

Cremas para el cuidado facial del hombre

La cosmética masculina es un mercado emergente que refleja la preocupación, cada vez mayor, del hombre por mejorar el aspecto de su piel. Pese al aumento de la oferta, los cuidados faciales principales en el hombre se centran en reducir el exceso de grasa, en calmar las irritaciones provocadas por el afeitado y en la protección frente al sol.

1. Particularidades de la piel masculina
2. Cuidados prioritarios según la edad
3. Preferencias de los hombres
4. Para piel grasa: antibrillos y seborreguladoras
5. Afeitado
6. Fotoprotección
7. Pieles sensibles


1. Particularidades de la piel masculina


Envejecimiento. La piel del hombre tarda más que la de la mujer, pero hay que prevenirlo.


La piel del hombre difiere en varios aspectos de la femenina:

- Para empezar la dermis masculina cuenta con mayor concentración de colágeno, que es la fibra encargada de aportar firmeza, por lo que su piel es más flexible.

- Posee altos niveles de agua pero esta capacidad hídrica no lo salva de la deshidratación, sobre todo en las zonas castigadas por el afeitado.

- Es una piel más resistente porque tiene un 24% más de grosor que la de la mujer.

- El pH es más ácido que el femenino y el riego sanguíneo de mejor calidad.

- La piel masculina produce mayor cantidad de sebo, con la consecuente aparición de granitos y brillos, sobre todo en la conocida como zona T (frente, nariz y barbilla).

Todas estas características retrasan el envejecimiento de su piel cronológicamente hablando. Es decir, las mujeres envejecen antes que los hombres pero cuando ellos lo hacen, el proceso es más acelerado y agresivo, por este motivo, es interesante prevenir los efectos desde jóvenes.


2. Cuidados prioritarios según la edad


Si por naturaleza la piel del hombre es más grasa que la femenina, en las edades comprendidas desde el periodo de la adolescencia hasta los 18 ó 20 años, la actividad sebácea es aún mayor. La producción de sebo es continua y responde a estímulos androgénicos.

El objetivo de cuidado en esta etapa es eliminar la suciedad mediante una higiene adecuada y controlar el exceso de grasa con productos específicos.

A pesar de su tendencia grasa, la piel de los jóvenes también precisa hidratarse con cremas emolientes, ligeras, sin aceites o con pequeñas cantidades, y que no aporten nada de grasa.

El envejecimiento de la piel en el varón está provocado sobre todo por los agentes mediambientales: estrés, alimentación inadecuada, polución, humo del tabaco, pocas horas de sueño o el exceso de sol, que provocan la pérdida de actividad celular y debilitan la dermis. La piel se vuelve frágil y más susceptible a la formación de arrugas.

El cuidado de las pieles adultas consiste en mantener la hidratación correcta y proteger la piel frente a las agresiones climatológicas, que son las principales causantes, junto al afeitado, de la deshidratación.


3. Preferencias de los hombres


A pesar de que cada hombre tiene unas necesidades distintas, según su tipo de piel, todos ellos coinciden en su gusto por la cosmética. Prefieren productos naturales, fáciles de usar, con perfumes suaves, poco untuosos, que aporten frescor y acaben con la sensación de tirantez.



4. Para piel grasa: antibrillos y seborreguladoras


El 80% de los hombres presenta una piel seborreica. La piel grasa y los brillos son una de las principales preocupaciones en los varones. Por este motivo, las firmas cosméticas siguen investigando en este terreno para ofrecer los mejores resultados.

Este tipo de piel se define por su textura irregular, propensión a acumular imperfecciones y poros dilatados, por tanto, los productos que mejor se adaptan a sus exigencias son los normalizadores del pH, que neutralizan el exceso de sebo y acaban con los brillos en el cutis. El zinc, cobre, ácido gammalinoleico, ácido salicílico o la glicerina son algunos de los ingredientes principales de los cosméticos sebonormalizantes.


5. Afeitado


El afeitado es una de las acciones más comunes en la higiene masculina pero más agresivas para la piel. Cada hombre dedica, de media, unas 3.000 horas de su vida a afeitarse y este proceso supone la eliminación de células de la capa córnea antes de que ésta lo haga de manera fisiológica. La piel en este momento queda desprotegida y necesita de cosméticos diseñados para prevenir y corregir estos daños.

- Cosméticos preparadores de la barba
Existen cremas especiales para este fin, ricas en ácidos grasos, lanolina y agentes tensoactivos que reblandecen la barba.

- Productos para rasurar
Se encuentran en múltiples formatos: jabones, aerosoles, cremas y espumas. Su ingredientes principales son ácidos grasos con propiedades lubricantes, humectantes y refrescantes.

- Tratamientos postafeitado
Estos productos intentan restaurar la piel después de la agresión provocada por el afeitado. Existen dos tipos de formulaciones: los tónicos, que suavizan y refrescan y que son muy recomendados para pieles grasas y los básamos, que son emulsiones de aceite en agua, que hidratan y rebajan la inflamaciones.

6. Fotoprotección


El sol es fuente de salud pero en exceso conlleva riesgo de quemaduras y efectos como el envejecimiento prematuro, la elastosis o el cáncer de piel. Elegir un factor de protección correcto, proporcionará una protección efectiva.

Desde la etapa juvenil se debe mantener como fotoprotección mínima un factor de protección (FPS) 15. Para aquellos hombres con pieles más claras deben utilizarse FPS más altos. La prevención es una buena inversión de futuro para conseguir una piel sana y los expertos cosmetólogos lo ponen muy fácil para el hombre, con nuevos productos más ligeros (esprays y geles) y cómodos de aplicar.


7. Pieles sensibles


Algunos hombres presentan la piel sensible. Este tipo de dermis se caracteriza por su intolerancia a agentes medioambientales como el viento, el calor y la contaminación. Los síntomas se descubren por el enrojecimiento de la piel ante cualquier agente agresivo y por la sensación de ardor y escozor.

Generalmente, el cuidado en este tipo de pieles requiere de productos con composiciones simples, sin alcohol, sin perfumes, sin colorantes, ni exceso de grasas y que no contengan sustancias agresivas.

Los cosméticos que mejor se adecuan a estas necesidades específicas son los formulados con activos que calman y alivian la piel, además de protegerla de irritaciones. Entren sus ingredientes destacan la camomila por sus efectos antiinflamatorios, calmantes y protectores ante el envejecimiento, o la vitamina E, que cuenta con propiedades antioxidante que protegen las células de las agresiones externas.

Soluciones contra la alopecia

La alopecia es el motivo estético de mayor preocupación en los hombres, pero a pesar de que en ellos es más visible, también mujeres de todas las edades sufren este problema. La calvicie tiene tratamiento y los expertos recomiendan iniciarlo cuanto antes, ya que se obtienen mejores resultados tanto a la hora de frenar la caída, como de conseguir que el cabello vuelva a crecer.

1. Origen de la alopecia
2. Causas
3. Cuestión de sexo
3.1. Hombres
3.2. Mujeres
4. Tratamientos
5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia
6. Microinjertos como solución final
7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída

1. Origen de la alopecia

Alopecia. El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae.

El problema de la alopecia no es que se caiga el cabello, sino que no se recupera. El pelo nace, crece, se mantiene y cae. En condiciones normales, cae porque es empujado desde el interior por el cabello nuevo que crece desde la raíz interna del folículo piloso.

El cabello no tiene más de 6 ó 7 años de vida y cuando cae, es sustituido por otro en el mismo folículo piloso. Los especialistas consideran normal una pérdida de hasta 100 cabellos al día, pero el problema se encuentra cuando la sustitución no se lleva a cabo y se produce una disminución en el número de cabellos que tiene la persona.


2. Causas


Según los factores que provocan la caída se pueden distinguir distintos tipo de alopecia. Las causas son muy variadas:

- Estacionales. Existen ciertos momentos del año en los que la caída es más habitual (otoño y principio de verano).

- Fisiológica. Se debe al paso del tiempo.

- Hormonales. Las alteraciones hormonales dan lugar a la alopecia androgenética. Es la principal en hombres pero también afecta a las mujeres en momentos concretos como la pubertad, el embarazo, la menopausia. Se produce una mayor segregación de grasa que obstruye los folículos y entorpecen el desarrollo normal del cabello.

- Alopecia post-parto. Aparece durante los cinco meses posteriores del alumbramiento. Esta caída se recupera, pero con un tratamiento especial se puede evitar que caiga más cantidad y favorece una pronta regeneración.

- Alimenticias. A pesar de llevar una dieta equilibrada puede haber momentos en los que exista un déficit vitamínico o de ciertos minerales básicos para la buena salud del cabello como el hierro y el zinc.

- Estrés. El estrés puede provocar alteraciones hormonales que afecten al cabello. Las preocupaciones también influyen, incluso la de la propia alopecia. Los dermatólogos aseguran que ?cuanta más preocupación por la caída del cabello, más pelo se cae?.

- Problemas de salud subyacentes.

- Tratamientos tumorales con quimioterapia.

- Empleo excesivo de tintes, secadores, planchas de pelo...

3. Cuestión de sexo


En alopecia en hombres y mujeres se presenta de maneras distintas y por motivos diferentes. En el hombre fundamentalmente destaca la alopecia androgenética. En la mujer las causas son múltiples: androgéneticas, alopecia post-parto, las condicionadas por déficit vitamínicos o de algunos minerales, dietas estrictas, estrés... Estas últimas también pueden afectar al hombre pero en menor medida.


3.1. Hombres

Según datos de la Academia Española de Dermatología y Venerología, 2 de cada 10 varones de entre 18 y 25 años presentan alopecia y la prevalencia aumenta con la edad, afectando a la mitad de los hombres mayores de 50 años. La caída del cabello en el hombre tiene un origen androgenéticos en un 90% de los casos. La caída del cabello se produce por un exceso de producción y secreción de grasa, que motiva que se miniaturice el folículo alargando en tiempo la fase de caída y acortando la de crecimiento.

En muchas ocasiones, factores como el estrés, pueden precipitar e incluso acentuar el proceso de la caída masculina. La calvicie en el hombre se manifiesta mediante una pérdida capilar localizada y progresiva. Las entradas en la zona frontotemporal y la coronilla son las manifestaciones más comunes. Existen distintos grados y la mayor efectividad de los tratamientos que se indiquen dependerá de éstos, teniendo en cuenta que cuanto antes comience el tratamiento, mejores resultados se obtendrán.

3.2. Mujeres

Estudios epidemiológicos sitúan la prevalencia de la alopecia femenina en el 40%, con mayor incidencia en el periodo de la menopausia. En las mujeres, la caída del cabello está muy relacionada con el sistema hormonal y sus variaciones (pubertad, maternidad o menopausia).

También influyen factores psicológicos (estrés), una alimentación desequilibrada y carencias de algunos minerales (hierro y zinc) y cambios de estación. A diferencia del caso masculino, en la mujer la caída es difusa y puntual, el cabello se vuelve más fino y el cuero cabelludo puede hacerse visible.

La caída del cabello puede asumirse de distinta manera dependiendo de la personalidad de cada cual. Lo que está claro es que la preocupación cada vez mayor por la estética promueve en hombres y mujeres una reacción dirigida a solucionar el problema, con lo cual, recurren antes a profesionales dermatólogos y aumentan las posibilidades de éxito del tratamiento.


4. Tratamientos


No hay un tratamiento único para paliar la caída capilar. Dada la diversidad de factores que influyen, la herramienta más eficaz es un diagnóstico acertado a partir del cual aplicar un tratamiento individualizado y orientado a las necesidades de cada paciente.

Los tratamientos contra la alopecia están en continua evolución pero lo más importante para el éxito es un buen diagnóstico. Hay que conocer el tipo de alopecia y el momento evolutivo del paciente para indicar el tratamiento más adecuado. La historia clínica, mirar los antecedentes familiares, hacer una buena exploración, analíticas y tricograma serán elementales para escoger la mejor opción terapéutica.

Hace quince años, muchos casos de alopecia no podían ser tratados, pero actualmente han surgido tratamientos de todo tipo (tópicos, sistémicos, quirúrgicos?) muy efectivos que dan solución a este problema.

Los más utilizados son los que se basan en la combinación de minoxidilo al 5% que se administra como loción, y finasterina, por vía oral.


5. La mesoterapia, un complemento contra la alopecia


Varias publicaciones científicas certifican los buenos resultados de la mesoterapia en el tratamiento contra la alopecia. Esta técnica de administración de medicamento a través de vía intradérmica, resulta ser una ayuda terapéutica excelente frente a problemas de calvicie porque fortalece el cabello.

Está indicado para la mayoría de las alopecias masculinas y femeninas, pero no como tratamiento por sí solo, sino como coadyuvante al que se aplique habitualmente en cada caso. Dependiendo del tipo de alopecia, el especialista inyectará pequeñas cantidades de un medicamento u otro, en la zona que se pretenda tratar, en este caso el cuero cabelludo.

La mesoterapia también puede realizarse como tratamiento antiseborreico, de tal manera que mejora las condiciones del cuero cabelludo y disminuye la alopecia cuando se debe a este problema.

El protocolo habitual consiste en una sesión quincenal durante tres meses, seguidas de una mensual durante tres meses más. Un total de nueve sesiones en seis meses. Pasado este tiempo, se hace una valoración de los resultados y se decide la pauta que debe seguirse posteriormente.


6. Microinjertos como solución final


Cuando el resto de tratamientos son insuficientes o fracasan, se recurre al transplante de pelo, que actualmente tiene unos resultados espectaculares porque injerta el cabello de la persona, con el mismo color, forma (ondulación, liso, rizo) e inclinación.

Consiste en extraer una tira de piel con los folículos pilosos de una zona que tenga pelo, se cortan los folículos pilosos de no en uno o de dos en dos y se trasplanta en la zona que se necesite.

A los pocos días del transplante, todos los folículos que se implantan se caen y es a partir del tercer mes cuando empieza a crecer el cabello en la zona. Los especialistas tratan de explicarlo bien para que el paciente no se asuste o piense que el tratamiento ha fracasado.

En Estados Unidos ya está patentado el cultivo de cabello fuera del cuerpo humano. A partir de cabellos de un paciente, se pueden cultivar nuevos cabellos para después implantarlos.


7. Consejos para cuidar la salud capilar y prevenir la caída


- Los dermatólogos afirman que cuanto antes se diagnostique y comience el tratamiento contra la caída, más eficaz resultará porque los tratamientos contra la alopecia ofrecen mejores resultados cuanto más joven es la persona afectada.

- Cuidar la alimentación. Hay que intentar mantener una dieta equilibrada que incluya cereales, legumbres verdes, germen de trigo, levadura de cerveza, alimentos todos ellos que contribuyen a prevenir la caída. La dieta mediterránea es la mejor opción.

- Activar la circulación. Masajear el cuero cabelludo reactiva la circulación y favorece la nutrición del cabello.

- Caspa y grasa, son agravantes de la caída del cabello, por lo tanto es imprescindible atacar a estos problemas con productos específicos.

- Lavar el cabello tanto como sea necesario. A una persona que tenga el cabello grasa le hace más daño la grasa acumulada todos los días que la que agresión que le puede hacer el lavado.

- El estrés es un factor dominante en muchos casos de la caída del cabello. El estrés, en ocasiones provoca alteraciones del sueño, lo que afecta directamente a los neurotransmisores fundamentales para el ciclo vital del cabello, que el cerebro genera durante este momento de descanso y que tienen mucho que ver con la salud capilar.

- Para prevenir el envejecimiento prematuro del cabello es necesario utilizar productos preventivos de la caída que ayudan a combatir este envejecimiento de la raíz capilar.

Falsos mitos sobre el cabello

El cabello es un componente muy importante de nuestro aspecto y un factor decisivo a la hora de definir nuestro estilo personal. En los últimos años, las casas cosméticas y las peluquerías han evolucionado ofreciendo productos, consejos y fórmulas específicas para conseguir que el pelo tenga un aspecto saludable. Toda esta información no ha servido, sin embargo, para desterrar ciertas creencias y hábitos acerca de los ciudados de esta parte de nuestro cuerpo que si no se aclaran y dejan de practicar pueden causar estragos en el aspecto del pelo.

1. ¿Es malo lavarse el pelo todos los días?
2. ¿El lavado frecuente favorece la grasa?
3. ¿El pelo rebelde es imposible de domar?
4. ¿Cortar mucho el pelo hace que crezca más?
5. ¿El pelo graso no necesita suavizante?
6. ¿Cepillar mucho el pelo noche lo suaviza?
7. ¿Los geles, espumas y sprays lo estropean?
8. ¿El pelo rubio es más fino que los demás?
9. ¿La plancha de alisado es inofensiva?
10. ¿Los tintes vegetales son neutrales?
11. ¿El cabello fino no necesita cepillarse?


1. ¿Es malo lavarse el pelo todos los días?


Frecuencia. Puede lavarse a partir de dos o tres veces a la semana.

No, el pelo hay que lavarlo según las necesidades de cada uno, lo importante es tenerlo limpio y lavarlo según cómo se nos ensucie. Si a una persona se le engrasa con mucha frecuencia porque utiliza casco, porque viva en una ciudad que haya más contaminación o porque haga más deporte... lo puede lavar diariamente.

Lo normal es que como mínimo lo lave dos o tres veces por semana. Se puede lavar todos los días, incluso dos veces al día pero siempre con un champú adecuado que no altere las raíces, la piel del cuero cabelludo ni el folículo piloso.

2. ¿El lavado frecuente favorece la grasa?

No. Irritar mucho el cuero cabelludo o manipularlo mucho puede producir en algunas personas que salga más grasa. Pelo el pelo hay que lavarlo siempre que esté sucio para mantenerlo limpio y sano. Hay personas que necesitan lavarlo todos los días y hay otras que con una vez a la semana lo mantienen bien.

3. ¿El pelo rebelde es imposible de domar?

Hay ciertas personas que por características genéticas tienen un pelo que sale de una forma más arremolinada.

Por ejemplo, la raza de color tiene un pelo que nace más ensortijado, y es verdad que debido a las características de los pelos rizados y gruesos, este cabello es más difícil de peinar y necesitan unas técnicas de peluquerías más sofisticadas.

Pero hoy en día hay espumas, geles y fijadores para peinarlo al gusto de cada uno.

4. ¿Cortar mucho el pelo hace que crezca más?

Rebeldía. Hoy en día cualquier cabello puede llegar a domarse con la cosmética.

Falso. Cortar mucho o poco el cabello no hace que salga más rápido ni más fuerte. La forma del folículo piloso es afilada en su terminación, es decir, que en la base es más grueso que en el extremo y por ello cuando lo cortamos da la sensación que sale más fuerte.

Esta sensación no se corresponde con la realidad ya que cuando el pelo crece vuelve a afilarse y a recuperar su anatomía normal. No tiene nada que ver, si no, no habría calvos y todos se cortarían el pelo.

Afeitarlo mucho tampoco hace que nazca más fuerte el pelo ya que el crecimiento del pelo está determinado genéticamente y por una serie de factores hormonales y nutricionales que hacen que el pelo crezca de una forma más sana.


5. ¿El pelo graso no necesita suavizante?

Un pelo graso es aquél en el que las glándulas sebáceas que están en el cuero cabelludo segregan mayor cantidad de grasa, esto hace que el pelo esté más brillante y que estas personas necesiten un champú con solución antigrasa o lavados más frecuentes para mantenerlos limpios.

La secreción sebácea que ocurre de forma fisiológica hidrata el folículo piloso, pero eso no llega hasta las puntas y más en personas que tienen un pelo largo.

La grasa llegaría sólo a los primeros centímetros del pelo, más allá no y en este tipo de casos sí que habría que utilizar un suavizante o una crema para proteger el pelo en esas zonas a las que no llega la grasa.

6. ¿Cepillar mucho el pelo noche lo suaviza?


Cepillado. No por hacerlo más o menos vamos a lograr una mejor imagen del cabello.

El cepillado no tiene nada que ver. El cabello toma los nutrientes a partir del bulbo piloso, no a partir del tallo. Este bulbo está insertado en la piel y es ahí donde recibe el aporte de los nutrientes a partir de la sangre y su oxígeno.

Por fuera, el cabello no capta nutrientes, lo único que recibe es sol, y sustancias contaminantes de la atmósfera que lo ensucian y enredan. Hay que mantenerlo limpio y desenredado, pero no por cepillarlo más o menos vamos a lograr una mayor oxigenación ni que se vea más brillante.

Es más, si cepillamos el pelo con contundencia lo que vamos a hacer es traccionar mucho el pelo y hacer que se caiga más cantidad de cabello e incluso irritar el cuero cabelludo.

7. ¿Los geles, espumas y sprays lo estropean?

Recomendación. Debemos utilizar siempre productos que hayan pasado los controles sanitarios.

Hoy en día hay productos cosméticos de muy buena calidad que han logrado unas fórmulas químicas muy avanzadas que no deberían estropear el cabello. Se hacen para lo contrario, para hidratar los tallos pilosos (que son proteínas y aminoácidos), al igual que se han hecho productos para hidratar la piel, se han realizado productos para proteger el pelo de los rayos ultravioletas.

En cuanto a los geles fijadores podemos decir que muchos de ellos tienden a ensuciar mucho el cabello y en algunas personas pueden llegar a producir reacciones alérgicas y eccemas en el cuero cabelludo, aunque esto es una minoría de los casos, pero es factible en algunas personas sensibles, como por ejemplo los que tienen una dermatitis de origen atópico.

Debemos utilizar siempre productos que hayan pasado los controles sanitarios, que están aprobados, se vendan en farmacias y que tengan su registro; pero como todos los productos cosméticos existen personas que pueden ser alérgicas a ellos y en las que no se deben aplicar. Lo que sí que se puede decir en estos casos es que el uso continuado de estos productos hace que se ensucie mucho más el pelo y que haya que lavarlo mucho más frecuentemente.

8. ¿El pelo rubio es más fino que los demás?

Esto es totalmente falso. Las características del pelo vienen dadas por factores genéticos, pero tener un pelo fino no significa que por eso se caiga más o que sea menos resistente.

Hay gente que tiene el cabello muy fino, pero no por ello se va a quedar calvo o va a tener menos densidad capilar.

Hay gente que por factores genéticos tiene el cabello más fino, por ejemplo el caucásico o europeo tiene un cabello mucho más fino que el pelo japonés que es más grueso, al igual que el de la raza negra tiene unas características anatómicas muy distintas.

Pero el pelo fino no es más vulnerable en general y tampoco más propenso a la alopecia o a la caída del cabello.

9. ¿La plancha de alisado es inofensiva?

Cuando aplicamos una fuente de calor intensa al pelo, lo podemos irritar y lo podemos quemar, ya que está compuesto por proteínas. Algunos de estos planchados lo que hacen es aplicar al pelo una temperatura muy alta para alisarlo lo que puede desnaturalizar el folículo piloso si aplicamos una excesiva potencia calórica.

En buenas manos y con cuidado se puede obtener lo que se quiere, que son moldeados y formas estéticas. Hay que consultar a un buen profesional de la peluquería que sabrá qué es lo que debe usar y cuándo puede alterar más la estructura del pelo.

Afortunadamente como lo aplicamos en el tallo piloso, y nunca muy cerca del cuero cabelludo, si se comete algún error tarde o temprano crecerá y no habrá afectado a la raíz del cabello.

10. ¿Los tintes vegetales son neutrales?


Clave. Hay que comprobar que ese producto haya pasado por los controles necesarios.

Es importante ver la composición que tienen ya que los tintes vegetales también tienen una serie de componentes químicos que aunque no estén fabricados por el hombre pueden ser dañinos.

Lo que cada consumidor debe de hacer es comprobar que ese producto haya pasado por los controles necesarios que garanticen su seguridad. Los cosméticos están regulados por normativas europeas (la Directiva cambió en marzo de 2007) que hacen que cada fabricante tenga que hacer pruebas que demuestren la seguridad en los cosméticos que produce.

Los tintes químicos clásicos tienen sustancias que son fuertes y pueden provocar reacciones alérgicas en algunas personas o eccemas de contacto muy intensos, pero lo más importante a la hora de elegir un tinte no es si son vegetales o no, sino ver los componentes y las garantías que se da a esa sustancia.

Se ha demostrado que algunas sustancias químicas a largo plazo pueden llegar a ser carcinogenéticas, es decir que pueden llegar a aumentar el riesgo de padecer cáncer ya que en numerosos casos estos tintes proceden de los alquitranes y de las breas (ambos productos derivados del petróleo).

11. ¿El cabello fino no necesita cepillarse?

El cabello fino tiene un diámetro menor pero sigue necesitando un cepillado, sobre todo en las mujeres con los cabellos largos. Este cepillado es sobre todo para desenredarlo, no para ninguna otra cosa.

Es conveniente aplicar una crema suavizante para evitar tirones ya que esto sí que sería traumático para el cabello y podría romperlo.

El cabello fino es el que más tiende a romperse debido al cepillado, pero tendríamos que tener en cuenta otras variables como la elasticidad para saber si realmente ese cabello es más vulnerable.

Cuidados del cabello en verano

los rayos ultravioletas procedentes del sol. Para prevenir los efectos provocados por éste y otros agentes agresivos, como el cloro o el agua salada, sólo se precisan algunas nociones básicas.

1. Efectos nocivos para el cabello
2. Operación de saneamiento y protección
3. Cabellos coloreados
4. Solares que protegen la melena
5. Consejos


1. Efectos nocivos para el cabello


Peligro. La radicación solar es el factor ambiental que más riesgo tiene para el cabello.

En verano, la radicación solar es el factor ambiental que mayor riesgo representa para el cabello, pero no es el único. Las altas temperaturas, el cloro, el agua del mar y el aire acondicionado, también son grandes enemigos.

Todos estos agentes agresivos degradan la cutícula, o parte externa del cabello, y la alteran afectando a la estructura capilar. Como consecuencia, el córtex, que es el que imprime dureza al cabello, queda indefenso y se rompe con más facilidad.

Exteriormente, estas alteración se manifiesta en forma de puntas abiertas, aspecto apagado y sin brillo, pérdida de la suavidad, degradación del color, fragilidad y debilitamiento.

2. Operación de saneamiento y protección

- Cortar. Para empezar bien las vacaciones, no hay nada como ponerse en manos del peluquero para sanear la melena. Déjate aconsejar y benefíciate de la comodidad de un corte desenfadado, de última moda que sea fácil de moldear y no precise de secador y de ningún otro artilugio.

- Lavar. Después de cada baño, ya sea en la playa o en la piscina, debe enjuagarse muy bien el pelo para eliminar completamente los residuos de sal, arena o cloro que puedan quedar en el cabello y en el cuero cabelludo. No importa que lo lavemos dos o más veces el mismo día, si fuera necesario.

- Peinar. Usa peine de púas anchas para desenredar y evita los tirones. El pelo mojado se caracteriza por ser más frágil y hay que tratarlo con suavidad para no romperlo.

Prescindir del secador en verano es más fácil, pero si no te queda más remedio, recuerda usar el aire frío y colocarlo a una distancia prudencial para eliminar la humedad y moldearlo a tu estilo, sin resecarlo ni dañarlo.

Los productos de styling cobran protagonismo en la época estival para peinar, moldear, fijar o dar volumen. Ceras, espumas, gominas y geles son perfectos aliados del peinando.

Actualmente, todos estos cosméticos están formulados con agentes protectores frente factores mediambientales dañinos. Además, son una alternativa estupenda para peinar sin necesidad de secador o planchas alisadoras.

3. Cabellos coloreados

Si estás pensando cambiar tu look estas vacaciones con un innovador y atractivo color, olvídate. El verano no es el mejor momento para teñir el cabello.

En caso de que no te quede más remedio, opta por una coloración vegetal que perdura en mejores condiciones, a pesar de los efectos del cloro y de la sal marina.

Los cabellos coloreados, con mechas y debilitados necesitan de un cuidado especial con productos específicos. Existen gamas completas de cosméticos capilares cuyo objetivo es el de mantener una protección óptima e incrementar el brillo y la duración del color.

4. Solares que protegen la melena

El mercado cosmético, atento a las necesidades de sus consumidores, ha desarrollado productos capilares que protegen el pelo, del mismo modo que los fotoprotectores cuidan la piel. Existen tratamientos para aplicar antes de la exposición, preparar el pelo frente a los rayos ultravioletas (UV) y, para después del sol o after-sun, que refrescan y calman el cuero cabelludo sensibilizado por los efectos del sol.

- Antes del sol. Suelen ser lociones o aceites en spray con fórmulas resistentes al agua que se aplican en todo el cabello para mantenerlo hidratado y protegido. Está especialmente recomendado para personas con pelo teñido ya que los filtros solares que contienen, mantienen el color del cabello.

- Después del sol. Cuando llegamos a casa, después de un jornada de playa o piscina, debemos lavar el cabello con champús que limpien con suavidad, pero que eliminen los depósitos minerales que acaban desluciendo el cabello. El modo adecuado de hacerlo es el siguiente:- Aplicar un poco de productos sobre la palma de la mano y frotar.

- Extender por toda la melena y dejar actuar durante unos minutos para que ejerza su función.

- Enjuagar con agua templada y si es posible fría.

Si se hace adecuadamente es suficiente con una sola enjabonada.

Hoy día existen en el mercado muchos productos de gran calidad diseñados para cada caso. A la hora de decidir qué champú vamos a usar, hay que tener en cuenta el tipo de cabello porque las fórmulas actuales, además del efecto detergente y emulgente característicos, proporcionan un efecto tratante adecuado a cada necesidad.

El acondicionador es otro producto que no puede faltar en el tratamiento, especialmente en los cabellos secos y débiles. Su función principal es la de facilitar el desenredo gracias a los polímeros suavizantes que aportan gran ligereza y facilidad al peinar. Según el tipo de pelo que se tenga, se debe aplicar en todo el pelo o sólo en las puntas.

Especialmente en verano, es muy efectivo el uso de mascarillas. Pueden ser hidratantes o reparadoras. Su uso debe limitarse a una vez por semana, pero en verano, la frecuencia puede aumentar dependiendo de las peculiaridades de cada tipo de cabello.

Las mascarilla hidratan, refuerzan y reparan pero tienen el inconveniente del tiempo de aplicación, que suele ser de 15 minutos aproximadamente. Para las más ocupadas, se venden mascarillas que no necesitan aclarado.

5. Consejos

- Protege el pelo con un gorro, gorra o pañuelo.

- Una alimentación sana y equilibrada rica en vitaminas y minerales como el hierro, fortalece la estructura capilar y proporciona brillo al cabello.

- El aire acondicionado es otro agente que contribuye a resecar la fibra capilar. Para atenuar los posibles riesgos, humedece el cabello con spray.

- Aplica una mascarilla hidratante para ir a la playa o a la piscina y péinate con dos trenzas. El look es ideal para la ocasión y tu pelo se mantendrá protegido del sol durante todo el día.

Tintes y coloraciones según el color de la piel

Colorea tu pelo
Un cambio de imagen siempre nos suele apetecer después de una larga temporada sin tocar nuestro físico. Normalmente es en el cabello en el que nos fijamos para dar un giro a nuestro aspecto, pero antes de lanzarte tienes que saber qué colores pueden favorecerte en función de tu color natural y rasgos faciales.

1. Según tu color de pelo
2. Según tu color de piel
3. Tipos de coloraciones

1. Según tu color de pelo

Si eres morena y sólo persigues un pequeño cambio, la mejor solución consiste en darte algunas mechas gruesas o reflejos (más ligeros y sutiles porque sólo se colorean algunos cabellos de la mecha). Los reflejos (el procedimiento más de moda) dan una libertad total, unos cuidados a medida y permiten todas las fantasías sin correr riesgos. Opta por los tonos rojizos, caoba o violeta púrpura.
En cambio, si lo que quieres es un cambio de color radical, te aconsejamos que acudas a un profesional que sabrá perfectamente qué color aplicarte.
- Si eres rubia, lo tienes bastante fácil ya que una base clara permite más combinaciones de colores tanto para aclarar como para oscurecer. Si te ves demasiado rubia, opta por unos reflejos castaños o cobrizos, que darán más relieve a tu cabello, pero eso sí, no te apliques tú misma los reflejos. Para evitar cualquier incidente, acude a un profesional que sabrá darte el color que necesitas.
Si deseas más luminosidad, elige reflejos contrastados en tres tonos de rubio. Opta por los tonos castaños, cobre o miel.

- Si eres pelirroja, estamos en el "más difícil todavía" ya que una coloración definitiva, es decir, con oxidación, sólo te permitirá cambiar a tu color natural cuando crezca tu pelo, por lo que el cambio lo tienes que realizar cuando estés completamente segura. Además el mantenimiento es delicado: las raíces descubrirán tu color natural y para camuflarlas hará falta acudir al peluquero cada dos meses aproximadamente.
Aun así, te proponemos que acudas a un profesional que sabrá aconsejarte perfectamente y aplicarte el color que mejor te vaya.

2. Según tu color de piel

- Pieles blancas: Admiten casi todos los colores, el único límite lo pone tu atrevimiento. Es importante que el color del pelo de luz a la cara. Te van los rubios, castaños y marrones. El negro intenso es apto sólo para las más jóvenes.
- Pieles morenas: Si tienes piel mate y cabello marrón no te sacas ningún partido. Los tonos rojizos y caobas son una buena opción para dar más luminosidad al rostro.

3. Tipos de coloraciones

Existen tres tipos de coloración en concreto:
- Permanente. Está elaborada con amoniaco y es la única que permite cambiar completamente tu pelo moreno y convertirlo en rubio, de castaña a rubia, de rubia a pelirroja. Es la más utilizada para cubrir canas. Se trata de un tinte sintético, que penetra en el cabello y lo cambia de forma extrema. Este tipo de tinte no desaparece con los lavados.

- Semipermanente. No contiene amoníaco o si lo contiene es en muy poca cantidad. Esto significa que la coloración es leve, penetra un poco en la zona exterior del tallo capilar, coloreándolo y dotándolo de brillo. Se elimina con los lavados. Al adherirse a la parte superficial del cabello, no deja raíces visibles. Se conoce como baño de color vegetal y los colores aconsejados son los que más se acerquen al color natural de pelo. Dura aproximadamente unos veinte lavados.

- Baño de color: tono sobre tono. Estos productos se mezclan con una base. Son derivados de la anilina, recubren el cabello y les devuelven el brillo. Esta clase de coloración está dirigida en especial a las más mujeres que cambian mucho de coloraciones. Los tonos más demandados son el damasco, cereza, violín, chocolate, girasol, mora, avellana, almendra, caoba.

Caída del cabello en la mujer

1. Causas

Las causas pueden ser diversas pero las más comunes son tres:
- Estrés. En los últimos años, muchos de los casos de mujeres con problemas de caída del cabello están directamente relacionados con el estrés. La alopecia más frecuente en la mujer es de tipo difuso, que afecta a todo el cuero cabelludo. En ocasiones, y en personas predispuestas, puede aparecer la llamada alopecia areata, que hace que el pelo se caiga repentinamente formando calvas pequeñas y redondas.

- Hormonas. El caso más típico de caída del cabello en la mujer tiene lugar durante el posparto y la menopausia, porque es justamente en esos períodos cuando el cuerpo femenino sufre más trastornos hormonales.

- Dieta. Las dietas bruscas, que carezcan de muchos de los nutrientes esenciales, pueden provocar alopecia. Para contrarrestar esta posibilidad, es aconsejable reforzar la dieta diaria con alimentos ricos en niacina, tiamina y vitamina B (presentes en la levadura de cerveza y en las proteínas animales).

- Otras. Llevar coletas, moños o trenzas muy tirantes; usar gorros con frecuencia; la falta de hierro; los efectos secundarios de algunos tratamientos antidepresivos; la mezcla de tintes, que contienen óxido de plomo, con permanentes; o infecciones como la tiña son otras de las posibles causas de la caída del cabello.

2. Prevención

Para prevenir la caída del cabello es imprescindible mantener una buena higiene, con lavados de dos a tres veces por semana si el pelo es graso, de una vez a la semana si es seco, y de una a dos si es normal.
No se debe exponer el cabello a factores medioambientales extremos ni cosméticos que lo agredan.

Una nutrición equilibrada, con todas las vitaminas y minerales, contribuirá a mantener no sólo la salud de nuestro organismo en general, sino la de nuestro cabello.

Además, conviene dar masajes en la zona para estimular el riego sanguíneo y para que el pelo crezca más fuerte.

Nueva; Depilación con hilo

Si pensabas que conocías todo sobre depilación, presta atención porque el método oriental que te presentamos consigue unos magníficos resultados. Ha logrado cautivar a las celebrities de Hollywood y ahora comienza a hacerse hueco en nuestro país.

1. Origen y técnica
2. Zonas que pueden depilarte con hilo
3. Para quién está recomendado
4. Ventajas con respecto a otras técnicas
5. Precauciones


1. Origen y técnica


Técnica. Es totalmente natural, muy eficaz y duradera. (Foto: Centro Con Hilo Depilo)

La depilación con hilo es una técnica original de oriente medio que elimina el vello de raíz. Era tradicional de países como la India, Nepal, Indonesia o Pakistán, pero su efectividad así como sus efectos inocuos han conquistado a actrices y famosas de medio mundo y ahora está al alcance de todas nosotras.

No se trata de un método definitivo pero se caracteriza por ser menos doloroso que los convencionales, muy eficaz y duradero. Es una técnica totalmente natural, cuyo instrumento principal es un fino hilo 100% de algodón (el sintético puede hacer más rozadura).

En el resultado de esta depilación artesanal sólo interviene la destreza de cada profesional. La técnica consiste en sujetar con los dientes una punta del hilo para tensarlo y con las manos se realizan unos nudos especiales que arrastran todo el vello, extrayéndolo de raíz. Después, la especialista aplica un poco de aloe para proteger la zona durante los primeros minutos.

2. Zonas que pueden depilarte con hilo

Partes. La zona facial es donde mejor se ven sus resultados. (Foto: Centro Con Hilo Depilo)

La depilación con hilo está pensada para cualquier parte del cuerpo pero sus resultados se reflejan sobre todo en la zona facial, especialmente en las cejas, donde puede convertirse en todo un arte. La precisión de este método facilita la delineación perfecta de las cejas, proporcionando a los ojos una expresión atractiva y sensual.

De momento, en España se practica en el labio superior, cejas, patillas, barbilla, entradas, manos y cuello y, aunque de forma excepcional, se haya realizado a personas con problemas de piel, no es lo común sobre todo por su laboriosidad y por el encarecimiento del precio.

La idea principal reside en aunar la belleza al cuidado de la piel, y con la depilación en hilo se consigue este objetivo ya que podemos deshacernos del antiestético vello facial sin preocuparnos de efectos secundarios para la dermis. Este antiquísimo método antialérgico es ideal para cuidar las pieles más sensibles.


3. Para quién está recomendado

Cualquier persona hombre o mujer puede beneficiarse de la depilación con hilo, pero lo cierto es que para los hombres, al igual que ocurre con los métodos más conocidos como la cera o las pinzas, es más dolorosa por las características de su vello, más grueso y duro que el femenino.

Sin embargo, es una alternativa excelente en casos de psoriasis. Las personas que sufren esta alteración dérmica no pueden practicarse otro tipo de depilación y el hilo puede ser una solución estupenda.

Sin lugar a dudas, las más beneficiadas son aquellas mujeres que tienen manchas en la piel o que se han sometido a algún tratamiento químico en el rostro. Al ser natural y no utilizar ningún producto, no irrita la piel.

4. Ventajas con respecto a otras técnicas

- Es una técnica rápida y precisa en tan sólo 5 minutos la especialista define tus cejas, dando personalidad al rostro.

- Extrae el vello de raíz sin partirlo como ocurre, en ocasiones con las pinzas.

- No es necesario que el vello esté largo porque esta técnica permite acabar con el vello que está comenzando a salir.

- La zona no se enrojece como con otros tratamientos y si ocurriera la duración es menor que con otros métodos.

- Es menos doloroso.

- Debilita el vello y retrasa su crecimiento.

- No elimina la capa superficial de la piel, actúa directamente sobre el vello y por tanto,
no la daña ni la irrita
.

- No deja manchas.

- Es la mejor alternativa para pieles sensibles que deben evitar la cera y que tampoco les conviene el láser.

- No queda ni un pelo ni una pelusa.

- El precio es muy asequible.

5. Precauciones

Después de depilarnos con hilo, se deben tener en cuenta ciertas precauciones generales, al igual que sucede con todos los métodos de depilación. Los poros están más abiertos y no debe aplicarse ningún producto cosmético que puede irritar la piel. El aloe que se usa es neutro y relaja, pero no causa ningún daño.

Lo que necesitas para maquillarte

Antes de empezar a maquillar es imprescindible tener listo el 'kit' con todos los utensilios necesarios. Si no los recuerdas, este es el equipo básico:
- Pañuelos desechables.

- Algodón y bastoncillos.

- Esponja para aplicar el fondo de maquillaje.

- Brochas y pinceles.

- Fondo de maquillaje. Hay que elegir la tonalidad con mucho cuidado para evitar el efecto de "máscara". En caso de no encontrar un color igual a tu piel, hay dos opciones: elegir un color ligeramente más oscuro o mezclar dos colores de la misma marca y textura.

- Corrector. Debe de ser más claro que el fondo de maquillaje. Sirve para disfrazar las áreas de "oscuridad" del rostro.

- Polvo traslúcido. Con él fijamos el maquillaje y le damos un efecto mate a la piel. La ventaja del polvo traslúcido es que no tienes por qué preocuparte de color, a menos que tengas una piel o muy clara o muy oscura.

- Colorete. Es fundamental. Puede hacer que nuestro maquillaje sea una obra maestra o un desastre. Para acertar, hay que tener en cuenta el tono de la piel y la armonía elegida en el maquillaje.

2. Tipos

Existe un tipo de maquillaje adecuado a cada rostro. Estas son las indicaciones para cada uno de ellos:
- Caras redondas. Les sienta muy bien un maquillaje más oscuro a lo largo del maxilar superior, así como el empleo de colorete a medio camino entre los ojos y la nariz. Para los labios, lo más adecuado es un color vivo, un poco menos intenso en el inferior y con las comisuras bien dibujadas.

- Caras cuadradas. La misma base de maquillaje que para las redondas, pero a diferencia de éstas, extendiendo el colorete cerca de la nariz y de los ojos. Causan un buen efecto las cejas delgadas y ascendentes.

- Rostros alargados. Es aconsejable colocar el colorete bastante alto, lejos de la nariz y extendido horizontalmente.

- Rostros triangulares. Se debe usar un maquillaje claro en la parte baja de la cara y usar colorete por encima del pómulo. Las cejas tienen que ser bastante espesas en la parte central y los ojos deben prolongarse en forma de almendra. Es conveniente dibujar los labios bien redondeados.

3. Fases


Fases. Los labios son la última parte del rostro en maquillar.
Fondo de maquillaje

Existen varios tipos de presentación. Los clásicos son los de consistencia líquido. Después de agitarlo un poco para que los componentes se mezclen bien, hay que aplicarlo sobre el rostro con ligeros toques en la frente, párpado superior, zona inferior de los ojos, nariz, mejillas, boca y mentón. Actualmente, se pueden encontrar en el mercado fondos de maquillaje en barra, cuya aplicación es similar.
Corrector
Después de lavarnos las manos y de presionar un poco la piel para evitar que los poros se dilaten, llega el momento de aplicar el corrector con ayuda de un pincel delgado y a base de pequeños toques. Si se tienen ojeras hay que cubrirlas empezando por el lagrimal, dando toques muy suaves hasta conseguir que el corrector se funda con el fondo del maquillaje.

Colorete
Para aplicar el colorete lo mejor es utilizar una brocha redonda, un poco más pequeña que la de los polvos traslúcidos, y empezar a aplicarlos por la parte más carnosa de las mejillas. El efecto que se consiga debe ser delicado y natural, pues la finalidad del colorete es darle vivacidad al rostro.

Polvo traslúcido
Para extenderlos se debe utilizar una brocha gorda y se debe empezar siempre por el centro.

Ojos
Una vez aplicados los polvos traslúcidos, quedan por maquillar ojos y labios. Los ojos son el "espejo del alma". A la hora de maquillarlos, debemos mantener su aspecto natural, resaltando a la vez sus puntos fuertes. Los productos utilizados para ello son el delineador, la máscara de pestañas y la sombra. Otros productos son el antiojeras y los colirios. Las cejas son el marco de nuestros ojos, por lo que su cuidado es fundamental, tanto su peinado, delineado y depilación.

Labios
Es importante recordar que los labios son la última parte del rostro en maquillar. Las técnicas para ello varían según los esteticistas. En general, se recomienda delinear el labio con un lápiz, cuyo color ha de ser parecido al de la barra que vayamos a utilizar. A continuación, aplicaremos la barra sirviéndonos de un pequeño pincel. Esta técnica dará a nuestros labios un aire más sofisticado, pero si lo que perseguimos es un resultado más natural, puede aplicarse la barra directamente.

Cremas para el cuidado facial de la mujer

Las mujeres son concientes de que la piel es la carta de presentación de la personas y se esmeran por cuidarla y protegerla para mantener su vitalidad. Las imperfecciones y las arrugas son los síntomas que más les preocupan y, para prevenir y tratarlos, es necesario conocer el tipo de piel y usar cosméticos adecuados a cada edad.

1. ¿Conoces tu tipo de piel?
2. Tipos de envejecimiento
3. Etapas de la piel y sus principales síntomas
4. Cuidados en cada edad
5. Fotoprotección, necesaria en todas las etapas
6. Componentes cosméticos para cada piel

1. ¿Conoces tu tipo de piel?

Clave. Es esencial que cada uno conozca su tipo de piel.

Para el tratamiento y cuidado de la piel es esencial que cada persona conozca su tipo: normal, seca, mixta, grasa o sensible. Este primer paso es imprescindible porque ayuda a prevenir los efectos del paso del tiempo en la piel y evita las consecuencias derivadas de un cuidado incorrecto (sequedad, deshidratación, irritabilidad, falta de densidad cutánea).

Estadísticas recientes se hacen eco de que más del 80% de la población española nunca ha consultado al dermatólogo para diagnosticar su tipo de piel, de lo que se deduce que la mayoría de los españoles no sabemos cuáles son los cuidados específicos que nuestra dermis necesita.

Esta falta de información es un inconveniente para la salud de la piel e incluso para el bolsillo, ya que puede que estemos gastando dinero en productos que no sabemos si están surtiendo efecto.

2. Tipos de envejecimiento

La piel femenina sufre tres tipos de envejecimiento: el cronológico, el fotoenvejecimiento y el envejecimiento hormonal.

- Envejecimiento cronológico
Está determinado genéticamente. Existen mujeres con una piel más proclive al envejecimiento que otras. De ahí, que encontremos mujeres que aparentan menos edad y otras que son más jóvenes de lo que delata su piel. Los efectos más claros de cronoenvejecimientos son la flacidez, pérdida de luminosidad y arrugas muy marcadas. Esta evolución de la piel no puede evitarse.

- Fotoenvejecimiento
En este caso el envejecimiento es producido por la acumulación de agresiones por el medio ambiente, principalmente el sol, pero también la alimentación, el estrés, los hábitos o los cambios de temperatura. Ante este tipo de envejecimiento sí podemos tomar medidas. Una actitud saludable ante la vida y la protección de la piel contra los rayos solares son claves en la prevención anti-envejecimiento.

- Envejecimiento hormonal
Está relacionado con los efectos de la menopausia. El descenso en el nivel de estrógenos debilita las fibras de colágeno y destruye su función de soporte, favoreciendo la formación de arrugas profundas.


3. Etapas de la piel y sus principales síntomas

La piel va cambiando con el paso de los años y de manera diferente según el estilo de vida, alimentación, sueño, trabajo, aficiones, tabaco, alcohol, estrés, radiación solar recibida, etc. Todos estos factores influyen de manera diferente en el envejecimiento progresivo, una faceta inevitable que sufre nuestra piel pero que puede ralentizarse con las medidas y cuidados oportunos.

- De los 14 a 18 años
En la adolescencia tienen lugar los cambios hormonales que producen un aumento de la secreción sebácea, una mayor producción de grasa que modifica el estado de la piel.

- De los 19 a 35 años
La juventud es una etapa estupenda en la que la piel conserva su elasticidad y tersura pero que debe cuidarse bien porque poco a poco, irán apareciendo las líneas de expresión y las arruguitas en la frente, surcos nasogenianos y contorno de ojos.

- De los 36 a 50 años
En la edad adulta, comienza a disminuir la producción de colágeno y elastina, la dermis poco a poco va adelgazando, aumenta la pérdida de agua, se marcan las arrugas, el óvalo empieza a desdibujarse y el cuello pierde firmeza. La microcirculación se ralentiza y la piel va perdiendo luminosidad. Poco a poco los poros se hacen más visibles y la circulación linfática más lenta, dando lugar al hinchazón y a la aparición de bolsas bajo los ojos.

- A partir de los 50 años
Con la menopausia, el cuerpo de la mujer sufre una disminución de los estrógenos y, como consecuencia, se ralentiza el metabolismo. En esta fase se produce una disminución y endurecimiento de las fibras de colágeno y elastina que pierden su función de soporte de la epidermis y provocan la flacidez y descolgamiento. La piel pierde grosor y se torna más seca. También comienzan a aparecer las manchas debido a que los melanocitos, que son las células encargadas del color, se desordenan.

4. Cuidados en cada edad

En la adolescencia lo más importante es una limpieza adecuada de la piel, dos veces al día, para que no se obstruyan los poros formándose granitos y puntos negros; utilizar tónicos suavemente astringentes y exfoliantes una o dos veces por semana, según el tipo de piel. Las cremas hidratantes deberán ser oil-free y con componentes no comedogénicos, para evitar que salgan espinillas.

Durante la juventud, se generaliza el uso de cremas hidratantes adecuadas a cada tipo de piel o nutritivas en caso de piel seca o de frío intenso, ya que en invierno el cutis tiende a deshidratarse más de lo normal. Poco a poco se irán incorporando los principios activos que la piel vaya necesitando, sin olvidar los cuidados de la fina y frágil piel del contorno de ojos.

En la edad adulta llega el momento de los cuidados antienvejecimiento que estimulen la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico. Son muy recomendables los principios con acción antioxidante y antirradicales libres, que activen la microcirculación y el drenaje linfático para recuperar la luminosidad y disminuir las ojeras.

Es la etapa de las sustancias con “efecto bótox” para disminuir las arrugas debidas a las contracciones musculares repetidas. En esta fase, son especialmente importantes los tratamientos aplicados por la noche porque es entonces, cuando la piel se recupera y se regenera, cuando ejercen su acción más intensa.

En la menopausica y postmenopausia se incrementarán los cuidados antienvejecimiento con principios activos con acción de relleno y redensificadores así como una intensa acción nutritiva que compense la sequedad que sufre la piel en esta fase; también es la edad de los tratamientos despigmentantes para eliminar las antiestéticas manchas faciales.

5. Fotoprotección, necesaria en todas las etapas

La fotoprotección es necesaria en todas las etapas de la piel ya que el 90% de las causas de envejecimiento están relacionadas con el sol. La moda del broceado en décadas anteriores ha contribuido al aumento de casos de fotoenvejecimiento cutáneo.

El sol es beneficioso pero si no se toman las medidas preventivas pertinentes, puede convertirse en un grave problema para la piel. Para evitar este tipo de envejecimiento es recomendable usar una fotoprotección adecuada al fototipo de piel (color de piel).

Es especialmente importante hacer un llamamiento a las más jóvenes, ya que a estas edades suelen utilizar índices de protección por debajo de lo necesario, olvidando que cada persona tiene un capital solar determinado y que si se agota en la juventud, pronto aparecerán manchas, arrugas y otros problemas más graves.


6. Componentes cosméticos para cada piel

Tal y como hemos visto, las distintas etapas de la piel tienen unas necesidades que la cosmética intentará solventar con los activos más eficaces en cada caso. Estos son algunos de los más comunes.

En la adolescencia son de elección el agua termal, agua de rosas, extractos vegetales, activos hidratantes, gliceroles, etc, en texturas ligeras adaptadas a cada tipo de piel.

Como activos hidratantes generales, se utilizan la urea, ceramidas, siliconas, ácido hialurónico por su gran capacidad de retener agua, liposomas. También los aceites vegetales de borraja, onagra, soja y rosa mosqueta, que son afines a la piel y tienen gran capacidad para restaurar su hidratación natural.

Los alfa-hidroxiácidos (glicólico, láctico, málico) regulan la queratinización y producen una textura luminosa. Las vitaminas A, C y E, y sus derivados, retinoles, tocoferoles y betacarotenos, tienen acción antioxidante y antirradicales libres y también aportan luminosidad.

El ácido hialurónico, el colágeno soluble y el Matrixyl estimulan la síntesis de colágeno y el “relleno” y la turgencia de la piel. Los péptidos como el Argireline tienen “efecto bótox”. El DMAE devuelve el tono, la firmeza y combate la flacidez. Los betaglucanos rellenan las arrugas.

Limpiar el rostro correctamente

La belleza facial es fiel reflejo de una piel sana. Sólo si sabemos mantener la salud de nuestra dermis, podremos conseguir su esplendor. En este sentido, la limpieza facial tiene un papel protagonista como medida preventiva de arrugas e imperfecciones, síntomas que más preocupan a las españolas.

Hasta el momento, las mujeres han confiado en las cremas hidratantes y anti-age para nutrir la piel y evitar las marcas del paso del tiempo, pero no saben u olvidan que sin una piel preparada, de nada sirve utilizar los mejores tratamientos. El rostro debe estar limpio de impurezas ya que con los poros obstruidos es imposible que los beneficios de las cremas surtan efecto.

A pesar de que los especialistas tienen muy claro las ventajas de la limpieza del rostro como base de la belleza, la sociedad en general no suele estar concienciada de la importancia de este paso del cuidado cutáneo. Así lo revelan datos recientes en el estudio “Hábitos del Cuidado de la Piel de la Población Española”, en el que se pone de manifiesto que el 69% de los españoles no limpia adecuadamente su cutis.

2. El poder de la rutina

La piel debe limpiarse todos los días con limpiadores o desmaquillantes, independientemente de que nos hayamos maquillado o no. Estos productos, además, de eliminar los residuos de maquillaje también acaban con el exceso de sebo y con las impurezas.

Los expertos recomiendan limpiar la piel dos veces al día: por la noche, para eliminar impurezas y restos de maquillaje y, por la mañana, para retirar la grasa segregada mientras dormimos. Adquirir una rutina en la limpieza mejorar la salubridad de nuestra piel y retrasa el temido proceso de envejecimiento. Quizá pierdas cinco minutos de tu ocupado día pero, ¿no crees que merece la pena?

3. Para todos los gustos

La limpieza sólo con agua no es efectiva porque no elimina las impurezas, los excesos de sebo, ni los residuos de maquillaje. Una limpieza correcta precisa de agentes que emulsionen la grasa y permitan la eliminación de la suciedad.

La elección del producto adecuado es fundamental ya que si se opta por uno excesivamente agresivo puede alterar la barrera protectora de la piel y su equilibrio.

La limpieza completa se divide en dos fases: limpieza y la tonicidad. Para la primera se pueden utilizar jabones, leches limpiadoras, cremas limpiadoras y espumas. Todos ellos tienen un objetivo común: acabar con las impurezas y el sebo de la piel, así como el maquillaje. Para obtener un resultado perfecto se emplean los tónicos y lociones faciales, que refrescan y suavizan la piel.

4. Modo de aplicación de limpiadores y tónicos

- Jabones y espumas:
Con la piel humedecida, y después de frotar las manos con un poco de jabón, extiéndelo por el rostro con mucho cuidado para no rozar la zona ocular y labial. Retíralo con abundante agua y por último seca el rostro.

- Leches y cremas:
Con la cara seca, extiende un poco de producto con los dedos (mejor que con un algodón) mediante un suave masaje. Las cremas se pueden aplicar también con una brocha. Luego retira las sobras con un algodón seco o humedecido con agua pulverizada, como te sea más agradable.

- Tónico y lociones:
Estos productos pueden venderse con pulverizador o sin él. Si su formato es de spray, basta con pulverizar sobre el rostro y eliminarlo con un algodón. Si no tiene pulverizador, aplica un poco de productos sobre un algodón limpio y pásalo por el rostro. Comprueba que la piel queda totalmente seca para evitar que se reseque.

5. Productos más adecuados a cada tipo de piel

Además de aprender a desmaquillarse, es crucial conocer qué productos son apropiados para nuestro tipo de cutis, ya que se ha comprobado que una piel limpia no siempre está relacionada con cuidados estéticos, sino con la utilización de cosméticos adecuados.

Felicidad Carrera, reconocida profesional del mundo de la estética facial y corporal, con más de 25 años de experiencia en el sector, advierte la siguiente clasificación según los tipos de piel, explica el diagnóstico de cada una de ellas y recomienda un cuidado personalizado.


5.1. Pieles normales o secas

- Diagnóstico: Equilibrio o deficiencia de la secreción sebácea, poro cerrado, piel mate, delgada y transparente.

- Recomendación:
· Limpiar la piel al menos una, pero preferiblemente dos veces al día.
· Usar productos que realicen la doble limpieza, un producto oleoso y una crema limpiadora.
· Evita la utilización de geles y espumas con alto contenido en jabones que contribuyen a resecar la piel.

5.2. Pieles mixtas o grasas

- Diagnóstico: Exceso de secreción sebácea en algunas zonas o generalizada, poros abiertos, puntos negros, imperfecciones y brillos.

- Recomendación:
· Utilizar productos oleosos para limpiar la piel grasa porque en ellos se va disolver el exceso de grasa y después un gel limpiador para retirar el resto de suciedad.
· Es aconsejable aplicar una mascarilla purificante días alternos y productos que regulen la secreción sebácea.

5.3. Pieles sensibles

- Diagnóstico: Descamación en diversas zonas, deficiencia defensiva, piel tirante.

- Recomendación:
· Limpiar la piel dos veces al día.
· Emplear productos específicos para pieles sensibles.
· Evitar cosméticos con alcohol y jabonosos.

Más de la mitad de la población desconoce las necesidades de su piel y las consecuencias que acarrea el no cuidarla correctamente. Conocer nuestro cutis es imprescindible para aprender a tratarlo. Consulta a tu dermatólogo.

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